miércoles. 21.02.2024
CULTURA

Rosa Peñasco: “Escribir para mí es una vocación, una suerte y una cruz que me ayuda a conectarme con miles de realidades, personas y situaciones, es un continuo trabajo interior”

Rosa Peñasco, es una escritora valdepeñera afincada en Madrid, aunque adora su ciudad natal a la que viene todos los fines de semana desde hace muchos años. No pierde el contacto con su tierra, es “manchega, manchega”. Este sábado presenta en Café con Letras sus poemas místicos "El cielo en la tierra". Estudió derecho, pero su gran pasión es escribir. En su haber tiene muchas obras escritas e incluso premiadas. 

Rosa peñasco
Rosa Peñasco en un lugar especial para ella

Su gran reto fue escribir sobre el Alzheimer y publicó el libro “Mi madre-niña”, una obra escrita con mucho amor, el que le inspiró su madre que padecía esta enfermedad. En advaldepeñas hemos entrevistado a esta mujer dinámica, alegre, divertida, porque se lo merece y porque en abril publica su novela policiaca, ambientada en Madrid y Valdepeñas “Ángeles en el Laberinto”, de la que nos habla en primicia para nuestro medio.

Este sábado recitas tus poemas místicos en Café con Letras ¿Qué supone para ti presentar tus obras en tu ciudad natal, Valdepeñas?

Me encanta!! Hay que romper el mito de que nadie es profeta en su tierra. Las raíces son las raíces y puedes ir lejos o viajar por mil sitios, pero las llevamos en el ADN, atrapan y enamoran siempre. Vivo en Madrid por trabajo, pero fíjate si tienen imán que llevo más de un cuarto de siglo viniendo casi todos los fines de semana. Además, cada día valoro más La Mancha desde el punto de vista artístico, desde el sentido del humor y surrealismo almodovariano tan típicamente nuestro y de una mezcla que me ha fascinado siempre: la que se da, y es literal y no novelesco, entre manchegos de tierra "tipo Sancho" y entre seres de nubes "tipo Quijote". Unos y otros se necesitan y complementan, aunque rara vez hay punto medio y eso me encanta... Y otra cosa alucinante: mi pareja ya es casi más manchega que yo, igual que algunos amigos que lo han dejado todo y se han venido a vivir aquí... ¡Cosas del imán manchego!

¿Por qué el título genérico “El cielo en la tierra”?

Te contesto con un verso del poemario:

"TÚ, en todas las órbitas,

arriba y abajo,

en órbitas y galaxias

en todos los átomos...

Nada queda nunca exento

de tu sin par desparpajo:

infinito el macrocosmos

como el microcosmos vasto".

Todo forma parte de una gran influencia que afecta a lo grande y a lo ínfimo, a las galaxias y a los átomos. Y se trataba de hacer un evento en el que a través de vinos de la Bodega de las Estrellas -que ya es una bodega especial de por sí porque elabora vinos ecológicos y biodinámicos y porque es de las pocas bodegas del mundo con planetario-, con unos vinos que además nos va a presentar una gran persona, cálida, inteligente, amorosa y resuelta como mi hermana Carmen que tiene una fuerza increíble y un corazón enorme, y a través de estos poemas místicos que son inéditos, pudiéramos apostar por la LUZ, por la comunión de las almas y por la integración del TODO y de todos, trayendo el cielo a la tierra en forma de vino y emociones. 

Además, me apetece comentar que este acto, no sería el mismo si se diera en otro sitio que no fuera el "Café con Letras". Desde aquí, quiero agradecer y mostrar mi admiración a tres mujeres rompe y rasga: Nieves, Lucía y Mariví, por lo que han hecho. No sé si son conscientes, pero han creado un espacio único en Valdepeñas; un lugar en el que la creatividad, el arte, la cultura y hasta la espiritualidad tienen cabida, pero siempre desde la naturalidad y la armonía y con calidad y un buen rollo increíble... Por eso, los vinos de la bodega de las estrellas y la poesía mística, también se beneficiarán del singular ambiente del Café con Letras. 

La poesía no es fácil de entender porque es algo íntimo y personal de su autor ¿Qué significan tus poemas místicos?

Mucho, ahora mismo casi todo, precisamente porque ensalzan esa comunión de todos con el TODO, la no dualidad, los no fanatismos religiosos, políticos o de cualquier índole, sino la integración, entendiendo que todos somos almas que estamos creciendo, buscando y buscándonos a nosotros mismos, reencontrando nuestra esencia... Y algo que me encanta: con la que está cayendo, es casi una obligación de carácter subversivo, el hecho de apostar por la LUZ, por el espíritu que parece de otras épocas y está tan denostado por muchos, por la Energía Universal, por la idea de Dios, por la comunión con el TODO. Y así, entender que por unas u otras circunstancias, los poderosos de una u otra índole, podrán entrar en nuestros trabajos, recortar las nóminas, subir impuestos, pero nunca, nadie más que nosotros mismos, podemos entrar en nuestras almas.    

Eres abogada, pero tu gran pasión es la literatura, ¿Ser escritora es para ti una profesión o algo más?

Estudié e hice la tesis en Derecho, pero nunca he ejercido de abogada porque desde el principio, sentí que no iba conmigo. Trabajo en la Universidad, pero mi gran pasión, como bien dices, es escribir. Escribir nunca ha sido ni es una profesión para mí, entre otras cosas porque no vivo de ello. Es mucho más: es una vocación, es una suerte y una cruz que me acompaña desde siempre, es una pasión que raramente se da en un trabajo y me ayuda a conectarme con miles de realidades, personas y situaciones. Es un tambaleo y un continuo trabajo interior...

Tu primera novela fue “La sumisa insumisa”, ¿que ha aportado a tu carrera literaria?

No es la primera. Antes escribí varias que aún están inéditas (tengo más trabajo inédito que publicado), como "Siete vidas para un alma", "Campus de minas", "Las mujeres que dijeron NO" y "Diecisiete cartas para Lukas". Pero es cierto que con "La sumisa insumisa", que para mí fue otro viaje -duro y difícil-, pero gran viaje por el alma humana y el estudio de la necesidad de algunos de dominar a otros y otros de dejarse dominar por unos, surgió el boom. Primero porque ganó el Premio de Novela "Ciudad de Irún" en el año 2006. Después porque a raíz de ahí, lo publicó Santillana en España y en otros países de habla hispana en 2008. Y por último porque con el tirón y la moda de Grey, se reeditó en ebook, bolsillo y papel en los años 2012, 13 y 14. Me da risa porque parece que se escribió a raíz de la moda de las "50 sombras", pero "La sumisa insumisa", se publicó muchos años antes...

Has escrito de todo: relatos, cuentos, poemas, novela, ensayos… te han prologado personajes tan importantes como Carlos Cano, te ha mencionado “The Times”, has ganado premios literarios. ¿Se puede ser grande y a la vez sencilla?

Ser grande no es hacer todo eso... Creo que uno de los mayores problemas que tenemos como sociedad y con la autoestima a nivel individual, es precisamente confundir la grandeza  con lo que se adquiere o consigue, como títulos o éxitos más o menos públicos. Ser grande es, precisamente, entender que la vida es una cadena compuesta de muchos eslabones y que cada cual, debemos sacar nuestros dones para aportarlos y enriquecernos unos con otros. Ser grande es, precisamente, ser sencillo, ya que no considero grande a quien no entiende todo esto. Por mi trabajo en la Universidad, estoy harta de ver petulantes que se creen enormes porque llenan sus paredes de títulos, aunque muchos de ellos me parezcan auténticos infelices y muy pobres porque son presos de un ego monumental. Para mí, grandes son personas que aportan lo mejor de sí, a los demás, entendiendo, incentivando y valorando lo mejor de otros y de sí mismos...

¿Cómo son tus momentos de inspiración a la hora de escribir? Descríbenos ese lugar mágico donde tus historias se hacen realidad.

Para bien o para mal, tengo una escritura muy compulsiva. Quiero decir que no la pienso, no la planeo y es tan absorbente y rápida que casi no me da tiempo a racionalizar la inspiración. Sin embargo, también me he notado que como algo me conmocione por dentro y me llegue a algún rincón del alma, ¡YA la hemos liao!, porque algo se ha despertado en mí y no me va a dejar en paz hasta que no lo saque como sea y al precio que sea... Muchas veces sin casi dormir y totalmente entregada en cuerpo y alma a las letras. Para mí escribir, es un parto en toda regla y un proceso tan mágico que siempre creo que no podrá volverse a repetir, pero, afortunadamente, se repite siempre...

Yo te conocí cuando viniste a presentar el libro que trata sobre el Alzheimer y que dedicaste a tu madre “Mi madre niña” ¿Qué supuso para ti esta obra?

Muchísimo... Un gran aprendizaje interior que me llevó a ver la vida como un ciclo sin fin en el que nacemos y morimos bebés. Fue hermoso entender esto hasta gramaticalmente, ya que el enfermo de alzhéimer, no recuerda datos, pero nunca olvida sentimientos y la palabra recuerdo, significa "volver al corazón" (re + cordis)... Si hay una palabra para este libro es Amor y después, agradecimiento infinito al precioso ser de luz que fue mi madre, enferma de alzhéimer y fuente de esa inspiración para siempre. También empatía y solidaridad con los enfermos y las Asociaciones de Familiares de Alzhéimer que como AFA Valdepeñas a quien también dediqué el libro, hacen una labor esencial. Reconocimiento y agradecimiento a los cuidadores que como mi hermana, lo merecen siempre (también le dediqué el libro). Y una mezcla de enfado fuerte por los recortes a la dependencia, con el orgullo de haber creado el proyecto "Alzhéimer Solidario" para ver que "Mi madre-niña" (con el legado amoroso y hermoso de mi madre plasmado en ese libro), ha viajado por muchas AFAs y ayudado, siquiera modestamente, a puentear un poco esos recortes y a entender mejor el alzhéimer.

De todas tus obras ¿con cuál te quedas?

Puede ser un tópico, pero es imposible elegir porque cada una, en su momento, se llevó lo mejor de mí, canalizando lo que estuviese sintiendo, precisamente en ese momento. Guardo un cariño especial por mi primer libro "La copla sabe de leyes" (ahora se va a reeditar). Lo prologó Carlos Cano y con él me vi inmersa en un juego muy divertido al intentar que todo el mundo conociera el Derecho de Familia con las letras de las coplas. Imagínate eso de "sabes que tienes un hijo y ni el apellido le vienes a dar", y saber que es una "filiación extramatrimonial no reconocida".

Dejando a un lado las publicaciones universitarias, que son más densas y separo siempre de la literatura, te diré que también me gustan los libros de protesta social, como el ensayo "Mobbing en la Universidad" que me costó más de un disgusto porque destapé las malas artes que afectan a una institución tan idolatrada como la Universidad. Disfruté mucho escribiendo guiones, tanto de largometraje como "Yo por asesina paso, pero por loca ni hablar", que por cierto es una frase que soltó en un un juicio una abuela manchega, como de cortometrajes, tipo "RIP, RIP, RIP, ¡hurra!", que riéndose de los problemas inmobiliarios del otro barrio, premió la CC.AA de Madrid. Me encantan las poesías para niños y los cuentos infantiles "El corazón no sabe matemáticas" (BAM 2001) o "No hay yo sin tú" (Premio "Más cuento que Calleja", 2007). Estoy orgullosa de mi hijo "guarrillo", que es "La sumisa insumisa" porque aprendí mucho y me dio muchas alegrías.

Mi recuerdo más cálido se lo llevará siempre el que para mí es el libro más amoroso, "Mi madre-niña" (2013). Y entre todo este sin parar, no quiero dejar fuera a las poesías que nunca he dejado de escribir: desde las ácidas del libro "Apuntes ¡fuego!", las eróticas de "Vuelve Afrodita, por favor, vuelve", las pesimistas de "Tengo a la utópica en el charco", hasta las místicas que son las últimas y me han atrapado del todo... En fin: cada cosa a su tiempo, pero disfrutando siempre del alma humana y de un buen tambaleo interior...  

¿Háblanos de tu próxima presentación, tu última novela?

Es la novela policíaca "Ángeles en el Laberinto", que sale en abril de este año y está ambientada en Madrid y La Mancha, en concreto en Valdepeñas... Me hace una ilusión tremenda por la ubicación, ya que describir la plaza, la iglesia, los zócalos azulones y el carácter manchego es un lujo. Además es una intriga y un drama en toda regla, con la corrupción y la miseria típica de esta crisis que vivimos, pero aderezada con el humor quijotesco que tenemos también: no sabes cómo disfruté describiendo las peripecias de los protagonistas, a los que más de una vez he llevado a los empotros y a los entresijos de una bodega... Además, y esto es lo mejor, aunque es una novela coral y de más de quince personajes, hay tres o cuatro inspirados en personas que todos conocemos y nos van a hacer reír mucho. ¿Porque sabes qué es lo mejor? Escribir te permite inventar, imaginar, crear... Pero también honrar, ensalzar y homenajear a la gente que quieres, igual que a denostar, rechazar y criticar las situaciones que se rechazan.

¿De qué va?

No eran conscientes, pero un periodista traumatizado que terminó convirtiéndose en lutier, una abogada de las causas pobres, un gótico deprimido que duerme en su ataúd, dos astrólogas amantes de Kepler, un hacker "índigo" y fanático de la generación ciberpunk, un escultor obsesionado con pinchar las ruedas de los coches más caros aparcados en la Universidad, una resuelta secretaria de un Centro de Salud rural, un profesor de Química y un cartero manchego que no deja de comer chuches mientras espera encontrar al gran amor de su vida, tenían mucho en común: no sólo eran frikis y habían sufrido el rechazo social… También eran ángeles atrapados en un laberinto de corrupción y miserias. Los mismos ángeles que hacen lo imposible para luchar por lo que es justo, cuando los tribunales, la universidad, la política, la economía y los medios de comunicación están podridos.

“Ángeles en el laberinto”, nos sitúa ante el drama y los enigmas de una auténtica novela policíaca, con la acidez, casi cómica, de los peculiares métodos de investigación utilizados por una panda de frikis-ángeles que como Sanchos y Quijotes del s. XXI, van haciendo de las suyas tanto en Madrid como en Valdepeñas, en pleno corazón de La Mancha…

Rosa me pregunta si me gusta la SINOPSIS, y mi respuesta es: "Sí", estoy deseando leerlo.

Rosa Peñasco: “Escribir para mí es una vocación, una suerte y una cruz que me ayuda a...