OPINIÓN

Vean y comparen

El Partido Popular celebra su convención nacional en Valladolid. Desde la oposición observamos dos cuestiones, y ambas unidas por la mentira. El problema del PP no es que sea un partido de derechas. Tienen todo su derecho a pensar como quieran, tienen todo el derecho del mundo a tener la ideología que más les acomode. Nosotros la respetaremos aunque no la compartamos. La misión nuestra es denunciar que no digan la verdad, y al mismo tiempo, exponer nuestra ideología. Desmentir y debatir. Es la democracia.

En el discurso de María Dolores (de) Cospedal, se oye defender y presumir de su unidad, pero al tiempo puede leerse entre líneas que el nuevo partido de extrema derecha VOX flota en el subconsciente. Se nota claramente la preocupación porque una facción salida de sus propias filas se muestran muy disgustados por la política del actual partido, dirigido por Rajoy y Cospedal. Se elogia la unidad, mientras se detecta la fractura. Misión difícil la de Cospedal. Aunque no le molesta. Se le nota más a gusto que en Toledo dirigiendo el Gobierno de Castilla-La Mancha, del que por cierto no le hace mucho caso.

Pero advertida esta circunstancia, analicemos el discurso de la secretaria general del PP. Un discurso que lejos de presentar propuestas, se encuentra plagado de escenificaciones que no se ajustan en nada a la realidad. Ni a la realidad de su partido, ni a la realidad de España. Solo se vislumbra un mensaje para tener contentos a los suyos.

"Los años nos han demostrado que los españoles no quieren aventuras estrafalarias ni extremas” Hombre mucho de historia de España, que digamos, no muestra saber.

"El PP somos todos y existimos por los 47 millones de españoles porque todos vosotros, todos nosotros, somos el PP". Tendrá que explicar lo que ha querido decir. Es propio de un discurso vacío, aunque la aplaudan mucho.

“No sólo sabemos estar en los gobiernos, sabemos defender a los ciudadanos desde la oposición y con el mismo sentido de la responsabilidad, y esto no lo pueden decir el resto de los partidos políticos. Ésta es una seña de identidad del Partido Popular". Desde luego que sí, porque no tiene el más mínimo parecido el mensaje de cuando están en la oposición a cuando están en el Gobierno. ¡Qué es difícil!

"¿Qué significa ser del PP? ¿Qué nos distingue? Nos hace únicos que amamos a este país, a España, y nos sentimos orgullosos de nacer españoles". Por fin apareció el patriotismo. Los demás no nos sentimos orgullosos de ser españoles. Vale.

"No se puede vender ni negociar el derecho de los españoles a decidir sobre el futuro de nuestro país". En esto le damos la razón. Sin duda. Otra cosa es que sepan reconducir el tema del soberanismo sin enfrentamientos, con inteligencia y sobre todo con ánimo integrador. Inclusión y no exclusión. Piden unidad pero excluyendo.

Menciones al aborto y a la corrupción, ni una palabra. Propuestas de Gobierno, ni una. Discurso vacío de contenido político. Nosotros, desde el PSOE, recordamos el año previo a la Conferencia Política, sometiendo a debate en toda España las distintas propuestas, para confeccionar unas resoluciones que pueden verlas y estudiarlas quienes quieran. Vean y comparen.