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Declaración provisional sobre el estado del clima de 2013: constantes temperaturas altas a escala mundial y numerosos fenómenos climáticos extremos en todo el mundo

El año 2013 lleva camino de convertirse en uno de los diez años más cálidos desde que se iniciaran los registros modernos en 1850, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Los nueve primeros meses del año, enero a septiembre, constituyeron el séptimo período más cálido jamás registrado, junto con 2003, situándose las temperaturas mundiales de la superficie del océano y de la tierra en aproximadamente 0,48 °C (0,86 °F) por encima de la media del período 1961-1990. 

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La OMM publica anualmente una Declaración sobre el estado del clima mundial. La Declaración 

provisional correspondiente a 2013 aporta una instantánea de las temperaturas regionales y 

nacionales. Asimismo, incluye detalles sobre las precipitaciones, las crecidas, las sequías, los 

ciclones tropicales, la cobertura de hielo y el nivel del mar. La Declaración se ha publicado hoy para 

información de los negociadores que asisten a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el 

Cambio Climático en Varsovia (Polonia). 

El período comprendido entre enero y septiembre de 2013 fue más cálido que el mismo período 

de 2011 y de 2012, en que La Niña provocó un enfriamiento. Durante los nueve primeros meses de 

2013 no se dieron condiciones características de La Niña ni de El Niño y no se prevé que aparezcan 

antes de finales de año. El Niño/La Niña es un importante factor condicionante del clima y cabe 

señalar que en los dos años más cálidos desde que se mantienen registros, 2010 y 1998, se 

produjeron episodios de El Niño. 

A diferencia de en 2012, en que se observaron temperaturas máximas anuales sin precedentes, en 

particular en Estados Unidos de América, en 2013 las temperaturas altas más extremas se han 

registrado en Australia. 

“Hasta la fecha, las temperaturas del presente año son aproximadamente las mismas que las 

temperaturas medias de 2001-2010, que fue el decenio más cálido jamás registrado,” dijo el 

Secretario General de la OMM, Michel Jarraud. “Todos los años más cálidos se han dado a partir de 

1998 y este año, una vez más, continúa la tendencia subyacente a largo plazo. Actualmente, los 

años más fríos son más cálidos que los años más calurosos anteriores a 1998, manifestó. 

 “Las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero 

alcanzaron nuevos máximos históricos en 2012 y prevemos que volverán a alcanzar niveles sin 

precedentes en 2013. Ello significa que estamos abocados a un futuro más caluroso”, añadió el 

señor Jarraud. 

Hielo marino del Ártico 

El hielo marino del Ártico se ha recuperado ligeramente después de que se produjera una fusión de 

grandes proporciones y sin precedentes en 2012, pero en 2013 todavía se ha observado uno de los 

niveles más bajos jamás registrados. Desde los inicios de las mediciones satelitales en 1979, en el 

decenio de 2001-2010 se ha dado el mayor promedio anual de fusión del hielo marino del Ártico del 

que se tengan registros, dándose los siete valores más reducidos de esa superficie desde 2007 

hasta la fecha. 

Según el Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielos de Estados Unidos, el 15 de marzo la 

superficie del hielo marino en el Ártico alcanzó su máxima extensión anual, a saber 15,13 millones 

de kilómetros cuadrados, o sea aproximadamente 0,5 millones de kilómetros cuadrados menos que 

la media del período 1981-2010. Según la Universidad de Colorado (Boulder, Estados Unidos), la 

superficie de hielo que data de hace más de cuatro años se ha reducido, pasando del 18 por ciento 

de la máxima cobertura de hielo en marzo, que se dio en 1984, al 3 por ciento en 2013, lo cual es 

indicio de que la fusión se está produciendo a mayor velocidad. 

La superficie del hielo marino del Ártico alcanzó la mínima extensión de su ciclo anual el 13 de 

septiembre, a saber 5,10 millones de kilómetros cuadrados, o sea la sexta menor jamás registrada. 

Esa cifra fue inferior en un 18 por ciento, o en casi 1,1 millones de kilómetros cuadrados, al promedio 

mínimo de 1981–2010. No obstante, fue mayor que el récord mínimo de 3,41 millones de kilómetros 

cuadrados observado en septiembre de 2012. De junio a agosto de 2013 prevaleció una presión 

atmosférica inferior al promedio en gran parte del océano Ártico, lo que limitó el transporte de calor 

desde el sur y provocó una mayor nubosidad, contribuyendo a que se dieran unas temperaturas más 

bajas en comparación con el año anterior. Además, debido a los vientos asociados, la cobertura de 

hielo adquirió mayores proporciones y abarcó una superficie mayor.