CULTURA

Arturo Prins: "Me siento identificado con este punto de fuerza y resistencia"

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Arturo Prins

Las obras del artista argentino que ha ganado el XXIII Certamen de Dibujo de la Fundación Gregorio Prieto de Valdepeñas, están expuestas en el Museo de Gregorio Prieto, cualquiera es bienvenido a disfrutar de ellas hasta el 8 de septiembre de 2017. Como aconsejó la Presidenta de la Fundación Concha García-Noblejas, hay que asimilar lo que cuenta el artista para entender mejor sus obras. Entonces es cuando damos palabra a Arturo Prins quien habló a Actualidad Valdepeñas sobre su obra triunfadora, sobre su pasado, presente y planes para el futuro. En esta charla amistosa Arturo declara su simpatía profunda a nuestra ciudad y su gente.

Felicidades por el primer premio del Certamen de La Fundación Gregorio Prieto ¿Qué significa para ti?

Ganar el premio fue un gran apoyo, un empujón brutal a mi obra por parte de la Fundación. Y quiero dar las gracias especialmente a mi comisario Óscar Muñoz Sánchez, que ha sabido verme venir, dándome rienda suelta, a veces conteniéndome y protegiéndome de mí mismo. Un comisario, sensible, culto, inteligente. Al igual que a Christian Bagnat, un amigo y artista que ha sido quien más me ha acompañado en el último año desde la distancia siguiendo mis pasos como emigrante en EE.UU. Ha sabido destilar impecablemente mi obra en el texto de la exposición, ha entendido el juego de mi trabajo.

¿Te sientes a gusto en Valdepeñas? ¿Cómo es tu visión de nuestra ciudad?

Ya he estado en Valdepeñas varias veces. Esta vez la conocí mejor. Me ha gustado descubrir a través de la historia que fue una ciudad de gran fuerza ciudadana, que la llaman la Muy Heroica, Muy Leal e Invicta. La que se resistió a las tropas bonapartistas del siglo XIX. Aquí tuvieron gente muy valerosa, como la “Fraila” que se levantó contra las tropas de Napoleón después de que mataran a su hijo quien fue un guerrillero de la resistencia. He leído que la tropa francesa que lo había matado estaba huyendo, compuesta por un centenar de soldados, se acuarteló en una ermita que la Fraila guardaba. Allí, la mujer los recibió, les dio de comer y sirvió vino hasta que todos quedaron dormidos. Entonces atrancó las puertas de la ermita y colocó bajo el altar los barriles de pólvora que los franceses transportaban. Con una tea ardiendo prendió los barriles y voló la ermita, inmolándose ella con toda la tropa, no quedó nadie para contarlo ¡Cuidado con matarle un hijo a una madre!  Me gusta esta idea que Valdepeñas tuviera la fuerza de la sublevación. Me siento identificado con este punto de fuerza y resistencia. Valdepeñas ha sido un foco, un lugar de oposición. La sitiaron a fuego, la quemaron… Pero los valdepeñeros se quedaron, resistieron. Y las tinajas… como la casa de Diógenes que vivía en ánforas. Nada más entrar a Valdepeñas pienso en él.

Arturo Prins (Copiar)

¿Nos presentas tu obra ganadora?

El dibujo ganador, “Skycraper” es un rascacielos neoyorquino con una cúpula entreabierta por la mitad, en forma de pagoda oriental, con una flor de loto que está flotando, levitando. Tiene varios estilos: hay un anfiteatro griego que está en la parte superior con un pinar, hay un puente veneciano a la derecha, un buda bizantino, un observatorio contemporáneo y una casita normanda con una bandera americana… un rayo que está cayendo en la aguja de la pagoda, culmina la obra. El dibujo está hecho al carboncillo. Lo dibujé en la calle 68 con la 2da, en el Upper East Side de Nueva York, ciudad a la que me fui a vivir 4 meses con el dinero que recibí del Primer Premio del Certamen de Pintura Virgen de Las Viñas, que me dieron aquí por parte de La Cooperativa Vinícola de La Mancha en 2010.

Volviste a España después de acabar otra etapa en tu vida personal y artística…

Como nómada que soy suelo hacer viajes itinerantes, trabajo entre 2-4 meses en un país y luego me voy para no volver… llevo las obras en rollos de lienzos, cargándola encima. Intenté emigrar a Los Estados Unidos, dada la mala situación en España, en Miami, pero descubrí que este país, esta ciudad, no me interesan nada: “Everything is about money” me decía una amiga. Allí viven para trabajar y no trabajan para vivir. Otra ciudad en la que viví fue Nueva York, que está loca, muy enferma por la situación vital que llevan los humanos allí. Nación automática, cada vez más deshumanizada, alejada del contacto cotidiano, lleno de frialdades, de esnobismo, superficial, violenta y materialista…

¿Nunca te has planteado ir a París como los grandes españoles del siglo XX? ¿Por qué resides en España?

Por supuesto, pero más que a Paris, quiero irme a Niza una temporada, siguiendo los pasos de Matisse que vivió allí 25 años y estuvo plenamente enamorado de su luz. Los franceses son grandes estimuladores, mecenas, aportadores y protectores de las artes. Mientras Paris unía a los grandes del arte de todo el mundo, aquí en España se despreciaba a los nuestros: Lorca, Hernández, Machado, todos muertos de hambre, encarcelados, o fusilados. Pero los franceses no tienen lo que tiene España, su gente, su Sol y este espíritu alegre. Alegría vitalista, solar. Aquí, en España, hay bienestar, queda mucha humanidad luminosa todavía, hay cercanía y contacto. Este Sol está presente en muchas de mis obras: aquí verán el sol de Madrid, el sol del Himalaya o el sol de Tailandia. Vibraciones de chakras y esferas celestes.

Eres un artista polifacético. Una de tus pasiones es el cine documental. Has llegado a presentar una de las películas a Los Goya. ¿Cómo fue la experiencia, te motiva seguir adelante con el arte social?

En el 2015 presenté el documental “Autopsia de un amor” en muchas categorías a los Premios Goya, pero la película no fue nominada en ninguna. Ahora estoy preparándome para montar otro documental sobre Miami, “Flesh Hospitality” (Hospitalidad de la carne) una reflexión sobre América y la prostitución. Prostitución también entendida como el modo de poder sobrevivir; no solo la física de profesionales del confort sexual, sino de la gente que elige empleos desagradables o que odian y que cuando se realizan a cambio de un salario también representan una forma de prostitución. Ya está filmado, pero me falta post-producirlo. Solo necesito un poco de dinero y tiempo. Ni bien lo tenga me largo a alguna parte del mundo a editarlo.

¿Perteneces a algún gremio artístico?

Soy un artista solitario: yo me lo guiso y me lo como. En todo, sea pintura o películas, lo hago todo yo, sin ayudantes o equipo de producción. De vez en cuando participa la gente, como en el cortometraje “Humano, demasiado humano” (homenaje a Friedrich Nietzsche y Lou Andreas-Salomé). Allí está Paula Hidalgo Calero, una actriz que colaboró profundamente, y se volvió un espíritu libre nietzscheano recitando desnuda al viejo Friedrich por toda Creta. Una vez montados, mando mis films a festivales internacionales. Por ejemplo “Autopsia de un amor” fue seleccionada para el Festival internacional de Cine de Filipinas donde la supieron entender mejor que en España.

¿Volverás a Valdepeñas después de acabar tu exposición en el museo de Gregorio Prieto?

Espero volver a Valdepeñas por otra buena razón. Presentaré un cuadro para la Exposición Internacional de Artes Plásticas de Valdepeñas del Museo Municipal. El cuadro se llama “Lucifer, El príncipe del Aire”. El hijo predilecto de Dios, el más amado, el portador de Luz, el lucero del alba… es el ángel caído. El ángel que decide salirse del Cielo porque está todo muy quieto allí. Él quiere vida, y entonces cae al mundo a removerlo todo. He pintado a Lucifer como a un pequeño pintor desnudo, una miniatura en este cuadro de dos por dos metros. Está allí arriba, en la linterna del faro, en Los Himalayas pintados en rojos marcianos. Y allí, a lo alto de una cumbre azulada, en este faro blanco con un dragón budista que lo recorre, en su cúpula de cristal, Lucifer está pintando solo. Este Lucifer, ángel creador, desde su estudio-faro-abovedado, proyecta pompas de colores, lucecitas que ascienden. Imaginar otro mundo es posible, es una reflexión, una búsqueda, una creación. Luz para poder ver más allá, e inmanencia de la vida en La Tierra…