CULTURA

El obispo de Ciudad Real, en Valdepeñas para inaugurar una exposición que celebra los 100 años de la UNER

El obispo de Ciudad Real, Antonio Algora, ha sido el encargado de inaugurar en Valdepeñas la exposición que, bajo el título 'La lámpara sigue encendida', conmemora el centenario de la Unión Eucarística Reparadora (UNER) en la localidad. Una muestra que podrá verse hasta el 15 de marzo en una de las salas del centro cultural La Confianza.

Algora ha recordado estos 100 años de la UNER señalando que "son 100 años de vida de un montón de mujeres que han alimentado su vida desde los sagrarios que han cuidado, lo cual es un gesto de la transformación de la persona y de la sociedad en la que vive".

Además, ha recordado la figura del fundador de la UNER, el beato Manuel González García, "una persona que la energía que cogía en el sagrario la volcaba en los barrios más humildes de Huelva, donde era sacerdote". Es por ello, que el obispo de Ciudad Real ha querido poner en valor su labor en favor de los más necesitados y su trabajo en la creación de escuelas en un momento en el que la mayor parte de la población estaba sin alfabetizar. 

Igualmente, Algora ha elogiado la figura del fundador de la UNER en Valdepeñas, el sacerdote Aníbal Carranza, quien "quiso trasladar entre los valdepeñeros el carisma que tenía el beato Manuel".

El obispo de Ciudad Real ha estado acompañado por el alcalde de Valdepeñas, Jesús Martín, quien ha destacado que este tipo de actos sirven para "rememorar una parte de la historia de Valdepeñas". Según el primer edil, "esta exposición sirve para recordar 100 años de personas que creyeron y que estaban dispuestas a morir por aquello en lo que creían". Además, ha añadido que "en la sociedad contemporánea en la que vivimos, en la que faltan no pocos valores, el hecho de recuperar parte de esa memoria es poner en valor a la ciudad y a aquellos la hicieron posible”.

La Unión Reparadora Eucarística (UNER) es una obra de la Iglesia que fue fundada por el beato Manuel González García y que se fundó en Valdepeñas en 1913 por el sacerdote Aníbal Carranza. El objetivo de esta asociación eclesial es vivir y difundir la Eucaristía, Misterio Pascual, como fuente de renovación de los individuos, las familias y los pueblos, en respuesta a la llamada de Dios a la santidad.