jueves. 25.04.2024

San Ramón Nonato nació un 2 de febrero de 1.204 en Portell (Lérida), se hizo religioso de la Orden de Nuestra Señora de la Merced. Este Santo no conoció a su madre puesto que murió al nacer él y embarazada de ocho meses, y no llamó madre a otra mujer nada más que a la Virgen, bajo cuyo amparo se acogió de niño al quedar huérfano en tales circunstancias.

San Ramón Nonato, lleno de una inmensa caridad no dudó en dejar la Patria por el África inhóspita, buscando la redención de los cautivos cristianos, entregándose incluso como rehén cuando faltó el dinero del rescate.

Falleció el último domingo de agosto de 1240, a los treinta y seis años de edad. Su popularidad se debe a su abogacía en favor de las mujeres parturientas, embarazadas, mujeres estériles, y todo ello en razón de su accidentado nacimiento. También es patrono de las Obras Eucarísticas, por su devoción al Santísimo Sacramento, de los campesinos, por su trabajo en la juventud y de los enfermos de la boca o cabeza, en mérito del martirio del candado de hierro que cerró sus labios durante ocho meses de cautiverio entre muros, en tierras de África.

Su cadáver está enterrado en la Ermita de San Nicolás de Bari, en el Portell (Lérida). En la Parroquia de Santa Cruz de Castrelo, en España, se celebra su festividad cada primer domingo de septiembre, siendo su imagen muy venerada por aquellos que desean ser padres y no lo consiguen, encomendándose al santo para lograr su intercesión.

En el cuadro que podemos ver en la exposición de “La Lámpara sigue encendida” en el Circulo La Confianza de Valdepeñas, aparece un San Ramón Nonato rodeado de mujeres arrodilladas que se encomiendan a él para que les ayude en el propósito de tener hijos.

San Ramón Nonato, patrón de los partos, embarazadas y matronas