OCIO Y TIEMPO LIBRE

Consejos para no equivocarnos a la hora de comprar los juguetes navideños

La Navidad está aquí y con ella, los regalos que los más pequeños pedirán a los Reyes Magos. Para no equivocarnos a la hora de comprar los juguetes más adecuados y que cumplan con la legislación vigente, aquí os dejamos algunas recomendaciones con las que seguro acertaremos. Lo primero a tener en cuenta es que los juguetes son para los niños. Es decir, que no tenemos que pretender comprarles aquello que a nosotros nos gustaba en la infancia.

JUGUETES

Los gustos van cambiando con los años, así como  las costumbres y la forma de jugar. Por eso, tenemos que ceñirnos a lo que nuestros hijos pongan en la carta.

De antemano, se debe rechazar todo juguete en cuya etiqueta no se incluya la marca "CE" (conformidad europea) de seguridad de los juguetes e información sobre el fabricante o el importador. Cualquier juguete fabricado o vendido en la UE debe llevar la marca CE, el nombre y dirección del fabricante y un código que permita identificar el juguete, en caso de que haya que retirarlo del mercado por algún problema de seguridad.

Hay que conocer cuáles son los juguetes más apropiados para cada edad. Los fabricantes invierten gran esfuerzo en adecuar cada juguete a la edad que recomiendan. Por ello, se aconseja estudiar la etiqueta y las advertencias del fabricante, y poner especial atención en la edad recomendada. Además, hay que negarse a regalar un juguete que se considere sexista o bélico.

Si se regalan videojuegos, hay que fijarse en la carátula para saber la edad a la que se dirigen y los contenidos que incluyen. Se debe limitar el tiempo de juego y supervisar su uso. Una utilización prolongada puede ocasionar nerviosismo en el niño, fatigar su vista y hasta causar miopía. 

En el establecimiento se debe comprobar el contenido del embalaje y el funcionamiento del juguete, para asegurarse de que está en perfecto estado. Las instrucciones de uso para una utilización segura y adecuada del juguete tienen que estar en idioma español. Además, conviene conservar el tique de compra y el embalaje del juguete, en el que figuran todos los datos del fabricante, que serán necesarios en caso de reclamación.

No conviene saturar al niño con demasiados juguetes, es mejor fijar un límite razonable. Se puede solicitar a familiares y amigos de confianza otros artículos que el niño necesite (un pijama, ropa de cama divertida, unas zapatillas de deporte, una mochila, etc.). Al principio, los pequeños se ilusionan mucho con todos los juguetes, pero después solo prestan atención a uno o dos.

Se pueden aprovechar las distintas festividades navideñas y de Reyes para dosificar la entrega de regalos. Se debe hacer comprender a los pequeños que los Reyes Magos no pueden traerles todos los juguetes que les han pedido, porque tienen que hacer regalos a otros muchos niños. Hay que evitar el consumismo caprichoso desde la infancia y no dejarse llevar por la publicidad, que ejerce una gran influencia sobre los pequeños.

Hay que acostumbrar a los niños a jugar acompañados, con padres, hermanos o con otros niños. Sin embargo, se deben respetar sus momentos de juego individual. Por su parte, los padres y el niño deben desenvolver juntos cada juguete, para evitar que el pequeño realice solo esta tarea.

Hay que intentar regalar libros o cuentos y procurar que el libro sea lo más parecido a un juguete, frente a una herramienta de trabajo escolar.

Se recomienda no manipular, ni cambiar las características del juguete. Hay que fijarse en las advertencias de seguridad que figuran en el juguete y tener en cuenta que puede contener algún producto tóxico para el niño (metales como el plomo pueden formar parte de algunos juguetes, tanto en la pintura como en el plástico). Las piezas que componen los juguetes deben ser grandes para impedir que los niños las ingieran.