OCIO Y TIEMPO LIBRE

En Ópticas 3000 su salud visual y la de sus hijos están en buenas manos

El mes de septiembre viene marcado por la denominada  “vuelta al cole”. El retorno a las aulas escolares provoca, que, en ocasiones, los alumnos se vean afectados por diversos trastornos visuales, debido a, entre otras causas,  las elevadas horas de estudio, lecturas o miradas fijas en monitores de ordenador… Para poder detectar si nuestro hijo sufre alguna de estas deficiencias visuales debemos observar sí sufren algunos de los siguientes síntomas, que muy amablemente, no s indican los profesionales de Ópticas 3000 en Valdepeñas. 

 

La falta de coordinación ojo – mano, es uno de los síntomas más frecuentes, así como la fatiga visual y visión borrosa, ya sea de cerca, eventual o continua. También debemos fijarnos en si padecen, frecuentemente, dolores de cabeza o, si  el rendimiento académico comienza a ser bajo, si cuenta con una pérdida de atención, concentración,  comprensión, y si su lectura comienza a ser lenta, guiada con la ayuda de los dedos. Si detectamos cualquiera de estos síntomas, no hay duda que estamos ante un posible trastorno visual. Por último, y no menos importante, señalar que actos como salirse de los espacios al colorear un dibujo, reducir la distancia de actividad de cerca, o experimentar hiperactividad en lugares cerrados, son señales claras que nos indican la necesidad de acudir a un óptico-optometrista.  Una vez  realizado un examen visual, se podrá identificar, a tiempo, la dificultad visual que podría padecer y, de esa manera, que le sea evaluada y tratada antes de una posible agravación. 

Hábitos saludables para una óptima higiene visual

Tal y como nos recuerda Raquel Peñalver, gerente de Ópticas 3000, una revisión visual a tiempo es fundamental para corregir problemas relacionados con el descenso del rendimiento académico. Y para ello, los padres juegan un papel clave en el desarrollo visual de sus hijos, no solo por acudir rápidamente a un profesional  para que diagnostique un hipotético problema, sino a la hora de inculcar en el hogar hábitos saludables de higiene visual, a tener en cuenta tanto en el estudio en casa, como en el aula. 

Uno de ellos sería el uso de una lámpara de escritorio para las actividades escolares en casa, reduciendo, así, el deslumbramiento y los reflejos, y evitando el uso de luces artificiales brillantes, sobre todo cuando se esté trabajando con ordenador. Además, deberemos evitar que la luz del sol incida directamente en los ojos. También sería importante usar un atril, cuando trabajemos conjuntamente con el ordenador y el papel, reduciendo así los saltos de mirada. 

Un hábito muy saludable sería poner en práctica la regla 20-20-20, que consiste en relajar la vista 20 segundos cada 20 minutos de actividad, mirando hacia un punto situado al menos a 20 pies de distancia.  

La disposición de las mesas en lugares que no se encuentren ni enfrente ni detrás de las ventanas, evitará reflejos y deslumbramientos. Pero si esto no se puede evitar, debido a la disposición del aula o el cuarto, sería recomendable el uso de persianas. 

Por último, para evitar la sequedad en los ojos, sobre todo en usuarios de lentes de contacto, es muy recomendable parpadear con frecuencia, así como utilizar gotas humectantes para favorecer el lagrimeo del ojo. 

Para evitar la aparición de problemas como estrabismo y ojo vago, los niños deben pasar un examen completo de visión antes de los 3 años de edad y revisiones cada 6 meses hasta que cumplan los 6 años. A partir de esa edad, es recomendable que realicen exámenes de rendimiento visual cada año por su óptico-optometrista habitual. 

La alimentación incide en la salud visual

Pero para que nuestro organismo funcione de manera adecuada, además de tener unos hábitos saludables y acudir a un especialista,  es clave mantener una buena alimentación. El cuerpo humano está diseñado para producir una serie de nutrientes básicos para que podamos desarrollar nuestras actividades diarias. Sin embargo, necesitamos una serie de aportes que el organismo es incapaz de generar por sí solo, obligándonos a encontrarlos en una dieta rica y variada. 

La relación entre una buena alimentación y la visión es muy estrecha, pues si no ingerimos los alimentos adecuados estaremos perjudicando nuestra salud visual, situación que, de mantenerse a largo plazo, puede aumentar el riesgo de aparición de enfermedades oculares como cataratas, glaucoma o degeneración macular asociada a la edad. 

Los alimentos ricos en vitamina A resultan indispensables para mantener una buena visión. La ingesta de verduras, como la zanahoria y el brócoli; lácteos como el queso y la mantequilla; además del melón y el hígado (con el 72% de la cantidad diaria recomendada por cada 100 g) son  fundamentales para prevenir la inflamación de párpados, la aparición de úlceras o la disminución de la agudeza visual.    Otro de los aportes que necesita el organismo para contar con una óptima salud visual son los carotenoides, una clase de pigmentos que podemos encontrar en varios tipos de frutas y verduras. La luteína y la zeaxantina son dos de los 700 componentes que forman este pigmento, y están presentes en nuestra retina y la mácula. Un aporte insuficiente de estos dos componentes repercute negativamente en la degeneración macular asociada a la edad, una de las principales causas de la aparición de Baja Visión entre la población mayor de 65 años. Para evitar contraer esta enfermedad, ser recomiendo incluir en la dieta desde edades tempranas alimentos ricos en carotenoides, como calabazas, naranjas, kiwis, yemas de huevo o maíz. Otro de los riesgos que aumentan si no se mantiene una dieta variada es la aparición de cataratas. Para prevenir esta enfermedad hay que mantener una dieta basada en frutas, verduras y hortalizas, además de antioxidantes ricos en vitamina C (tomates, naranjas, limones, pimientos…)

Por último, cabe recordar que se recomienda evitar un uso excesivo de azúcares y grasas saturadas, como dulces o bollería industrial, sobre todo en niños y niñas en edad de crecimiento. Ingerir estos alimentos en exceso perjudicaría a los vasos sanguíneos de la retina. El consumo de sal en abundancia también afecta de manera negativa a la salud ocular, pues favorece la aparición de colesterol e hipertensión y provoca un mal funcionamiento de la circulación sanguínea. 

Por todo ello,  y siendo conscientes de la importancia que tiene nuestra mirada, nada mejor que estar en buenas manos. En Ópticas 3000, te asesorarán sobre cualquier aspecto relacionado con tu vista, así como en la elección del tipo de lente o montura más apropiada a tus gustos o fisonomía. Y para que el resultado sea el esperado, cuentan con las principales firmas del mercado, garantía de calidad y diseño.