PROVINCIA-LA SOLANA

La cosecha de uva podría ser inferior al cuarenta por ciento

Vendimia en La Solana (Copiar)
Vendimia en La Solana

Las elevadas temperaturas de primavera y otoño, así como la sequía, han influido en la cosecha de uva de este año que muy probablemente descienda alrededor de un 40 por ciento con respecto a la del año pasado. El viticultor José Díaz-Cano, con gran experiencia, señala que al haber comenzado la vendimia anticipada respecto a otros años y debido a ese descenso de cosecha, la campaña también concluirá antes.

Según Díaz-Cano, las elevadas temperaturas influyeron primero en la cuaja de la uva, uniéndose posteriormente la sequía y el mucho calor que ha tenido que soportar a lo largo de todo el verano la planta, que “también ha afectado al normal desarrollo de los granos de los racimos”.

Sobre el grado de la uva, el viticultor solanero afirma que está  siendo normal, incluso más elevado de lo habitual por estas fechas, “está saliendo sobre los once grados en las parcelas en las que se está  vendimiando”.

En cuanto al proceso que ha llevado al adelanto de la vendimia, explica Díaz Cano que se debe a las fuertes olas de calor que han venido a lo largo del año. “La primera hizo acto de aparición en febrero, seguida por otra en marzo, haciendo que la savia comenzara  a moverse pronto, llorando los pulgares”. Esto significaba que las yemas de las cepas comenzarían a brotar pronto, como así ha sido.

Por otro lado, recuerda que al iniciarse la cuaja de las viñas llegó otro momento de calor, que influyó en la calidad de esos racimos, más finos de lo normal, notándose asimismo en los sarmientos  de las cepas. “No se han desarrollado totalmente y no cubren el espacio entre cepa y cepa”.

A esas elevadas temperaturas hay que unir la extrema sequía de todo el verano, que ha contribuido a que las cantidades que se recogen sean inferiores, “se comprueba cuando coges una cepa y otra y, finalmente, ves que la cantidad del remolque es bastante inferior a la del año anterior”. La caída de cosecha puede incluso superar el 40 por ciento. La vendimia será, por tanto, más rápida de lo habitual, porque a la escasa cosecha hay que unir el adelanto en el inicio de la  recolección. “Hemos empezado pronto y acabaremos pronto”.

Por último, José Díaz-Cano expresaba el deseo de los viticultores para que los precios acompañen y, de esa forma, se pueda compensar las pérdidas en cuanto a la cantidad de la cosecha.