PROVINCIA-ALCÁZAR DE SAN JUAN

El Hospital La Mancha-Centro acoge un curso sobre los desgarros perineales que se pueden producir durante el parto

El Hospital General La Mancha-Centro de Alcázar de San Juan, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, acogió ayer la tercera edición del ‘Curso de Manejo de la Lesión Obstétrica de Esfínter Anal’, programado para revisar los aspectos teóricos y prácticos de la prevención y tratamiento de los desgarros perineales que se pueden producir durante el parto.

Hay establecidas cuatro categorías para determinar la gravedad de las lesiones postparto en la zona perineal, la situada entre el ano y la vagina. Las de grado tres y cuatro son las más graves y, afortunadamente, no son muy frecuentes pero “pueden tener consecuencias devastadoras para la paciente, como la incontinencia de heces, si no se actúa eficazmente tras el alumbramiento”, explica la jefe del servicio de Ginecología del Hospital La Mancha-Centro, Ana Pascual. 

De ahí la importancia de este curso para proporcionar a los profesionales una formación específica en torno a la anatomía del esfínter y los efectos del embarazo y el parto sobre el suelo pélvico, definir los tipos de desgarro y la técnica de reparación correspondiente, describir el tratamiento de rehabilitación que se prescribe a las pacientes y, por último, practicar la técnica de sutura de los desgarros perineales.

El curso constó de dos sesiones: una matinal de carácter teórico, abierta a médicos y enfermeros y que tuvo lugar en el salón de actos del Hospital alcazareño. Y otra, por la tarde, que se desarrolló en el Centro de Salud Alcázar II, dirigida a cirujanos generales y ginecólogos, sobre todo a los que están formándose en estas especialidades como médicos residentes, en la que pudieron practicar las técnicas de reparación de los desgarros con esfínteres porcinos. 

El profesorado que impartió las clases forma parte de la Unidad de Suelo Pélvico de La Mancha-Centro, en la que participan profesionales de diferentes especialidades implicadas en la prevención y tratamiento de esta patología. Entre estos facultativos estuvieron los ginecólogos Eugenia Peiró, Gema Bueno y Tomás Salinas, la rehabilitadora Laura Millán y los cirujanos Marina Manzanera y Javier Cortina.