PROVINCIA-LA SOLANA

El joven capitán de la Virgen está ‘ansioso’ porque todo comience

Alejandro Ruiz-Orejón Díaz-Cano, el joven capitán de la virgen para este año, espera que todo el pueblo se eche a la calle para despedir como se merece a la patrona. A sus once años de edad, cumplirá el deseo de su abuela paterna Paquita, que ofreció apuntar a su nieto como capitán tras superar una grave enfermedad. 

Capitán virgen Alejandro Ruíz-Orejón (Copiar)

Desde muy pequeño se ha ido fijando en todos sus antecesores en el cargo. Sus padres siempre le decían que algún día ocuparía ese lugar en las procesiones, según indicó a la emisora municipal Radio Horizonte. La ilusión ha ido creciendo año tras año y por fin ha llegado su turno.

Su capitanía comenzó oficialmente el día de la Inmaculada, fecha en la que la junta directiva de la Cofradía de la Virgen de Peñarroya le entregó los bastones y las normas a seguir. El joven, ataviado con su medalla de la virgen, dijo que ‘hay un bastón de gala para las procesiones y otro para las actividades en el Castillo’.

Alejandro debe acudir al novenario y a las procesiones de la patrona dentro de sus cometidos en el cargo. Durante estos días, acude con su madre y hermano a los actos religiosos en la Parroquia de Santa Catalina. El primer día estuvo ‘algo nervioso’, según reconoció, aunque poco a poco se ha ido adaptando con más normalidad ‘gracias al apoyo de la junta directiva’.

Reconoció que está ansioso porque llegue la procesión del domingo. Será su primer gran día y espera que todos los solaneros compartan con él la despedida de la patrona. Tiene claro que la cita es muy importante para todos y por eso quiere que la gente salga a pesar de la climatología ‘que salga todo el mundo a despedir a la patrona, y si hace frío no pasa nada’.

Sus padres también le alientan, ‘me dicen que vaya alegre y contento porque esto es una cosa que solo se vive una vez en la vida’. No en vano, su familia ha pasado por la capitanía de la virgen en más ocasiones como su bisabuelo Pedro y posteriormente un tío de su madre (Julián Díaz-Cano).

Sabe que será el foco de atención en los actos de despedida de la Virgen de Peñarroya y que pasará a la historia como uno de los capitanes más jóvenes. En todo caso, cumplirá el deseo de su abuela Paquita ‘lo decidió ella tras sufrir una enfermedad, y cuando se curó, ofreció apuntarme para ser capitán’, sentenció. Unos cuantos años después, la abuela también se sentirá orgullosa de su nieto, acompañándole en todo momento desde el cielo.