PROVINCIA

La Escuela de Música de La Solana despidió el curso con una multitudinaria audición

Doscientos alumnos participaron en el festival fin de curso de la Escuela de Música, con una amplia muestra de las especialidades instrumentales y danza. El director, Ángel Sancho, agradeció el trabajo y esfuerzo de alumnos, padres y ayuntamiento, lamentando la falta de apoyo de otras administraciones. 

Como es costumbre, al llegar estas fechas, la Escuela de Música cierra el curso con su tradicional festival de clausura. El teatro Tomás Barrera acoge el resultado de un intenso año de trabajo traducido en unas originales puestas en escena para el deleite de los muchos asistentes, en su mayoría familiares de los alumnos. Se interpretaron diversas piezas, algunas muy conocidas, en un acto que busca salirse de la monotonía del curso.

El coro abrió el turno de intervenciones, seguido del grupo de música y movimiento, para continuar con las distintas especialidades musicales y danza. Antes se entregaron los diplomas a los alumnos de grado elemental, siendo entregados por los profesores y autoridades, con la participación del alcalde Luís Díaz-Cacho y los concejales Aurora Jiménez y Antonio Valiente. El primer edil habló en su discurso de un año de dificultades y esfuerzos, agradeciendo el apoyo de familias y profesores. En este sentido, el alcalde recalcó también el esfuerzo del propio ayuntamiento por mantener la Escuela de Música, señalando que es un servicio prioritario, si bien otros grupos querían eliminarlo, sentenció.

El director de la Escuela de Música, Ángel Sancho, hizo un balance muy positivo sobre el curso que ahora termina, teniendo en cuenta la situación económica y social que atravesamos. Por eso, quiso agradecer el esfuerzo de alumnos, padres y ayuntamiento, quejándose abiertamente de la falta de apoyo de otras administraciones.

La escuela ha tenido una relación de asignaturas-alumnos de 450, dijo el director, aunque fueron unos doscientos los que participaron en el festival. En todo caso, Sancho volvió a manifestar que su filosofía consiste en apostar por la calidad en vez de la cantidad, intentando subir el listón cada curso.