PROVINCIA

La lluvia interrumpió la procesión del Santo Entierro en La Solana

Al final los pronósticos se hicieron realidad y la lluvia no permitió que finalizara la procesión del Santo Entierro, obligando a que todas las imágenes se refugiaran en la parroquia de Santa Catalina, a su paso por la Plaza Mayor, como ocurrió el año anterior.

Al final los pronósticos se hicieron realidad y la lluvia no permitió que finalizara la procesión del Santo Entierro, obligando a que todas las imágenes se refugiaran en la parroquia de Santa Catalina, a su paso por la Plaza Mayor, como ocurrió el año anterior.

La tarde del Jueves Santo, aunque nublado, permitió la salida a las nueve de la noche de la parroquia de Santa Catalina de la procesión de la Santa Vera Cruz con sus seis pasos, el Niño Jesús, Jesús Orando en el Huerto, Ecce Homo, Jesús y el Cirineo que estrenaba túnica donada por una familia anónima, Cristo del Amor y Virgen de la Esperanza, que estrenaba canastilla y candelería de plata.

En la madrugada del Viernes, minutos antes de su salida a las cinco y media, los paraguas estaban abiertos en los espectadores que esperaban la salida de la procesión de Jesús Rescatado, que comenzó con un cuarto de hora de retraso, pero la imagen de Jesús, que estrenó una campana para llamar a los portadores, apareció a su hora en punto en la puerta del templo y que desfiló precedido por el Niño Jesús y el paso de Jesús amarrado a la columna.

Pero el desfile estuvo a punto de interrumpirse precisamente cuando iba a salir a la calle la Virgen de la Soledad, que tuvo que regresar al templo para ser protegido el manto con un plástico, aunque luego se desarrolló con normalidad, si bien se realizó más rápido que lo habitual por temor a la lluvia, que finalmente no apareció aunque en  algún momento volvieron a aparecer los paraguas en el recorrido. 

Ante la posibilidad de lluvia las  imágenes de la Virgen de las Angustias y la Santa Cruz fueron trasladadas desde la ermita del Calvario a la de Santa Quiteria,. Desde allí partieron a las ocho y cuarto de la tarde junto a las del Cristo de la Agonía, El Calvario, Santo Sepulcro, que estrenaba sudario donado y la Virgen de la Soledad. Cuando aparecía la imagen del Sepulcro comenzaron a abrirse los paraguas de los numerosos espectadores asistentes, aunque la lluvia remitió y los directivos decidieron continuar, a un ritmo más ligero del habitual. De nuevo llovió en la calle Cardenal Monescillo y la intensificación de la lluvia  al llegar a la Plaza Mayor hizo que se abrieran las puertas de Santa Catalina y se refugiaran allí pasos y nazarenos, como el año anterior, cuando aún restaba más de la mitad del itinerario hasta sus respectivos templos de salida. Las tres procesiones fueron acompañadas por la Banda Municipal, así como las Agrupaciones Musicales de Jesús Rescatado y San Sebastián, siendo numerosos los espectadores en las aceras y los nazarenos en las filas, pese a la climatología adversa.