PROVINCIA

Luis Díaz-Cacho defiende la UP como marco imprescindible de convivencia y encuentro

La Universidad Popular acaba de echar punto, como dirían nuestros mayores. El curso 2013-2014 ha sido oficialmente clausurado con un amplio programa de actividades condensado en una sola tarde. Dos exposiciones de talleres y una exhibición de bailes y moda cerraron un ejercicio por el que han pasado alrededor de 1.500 alumnos. 

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En el Centro de Artes se expone una muestra de los trabajos realizados por los talleres de dibujo y pintura, azulejería y mosaicos. En el patio de la Casa de la Encomienda se pueden ver las creaciones de los cursos de manualidades, restauración, patchwork, repujado y objetos de decoración y cocina. La jornada también incluyó una actuación de los cursos de yoga, bailes de salón y aeróbic, además de un desfile de moda del curso de diseño y confección en la caseta municipal.

Durante el acto oficial de clausura, el alcalde defendió la utilidad de la Universidad Popular como herramienta de educación y de convivencia. “Hemos logrado hacer de este espacio un marco de encuentro”. Luis Díaz-Cacho no ocultó las apreturas vividas en los últimos dos años. “Hemos sufrido, pero los que siempre hemos creído en la UP nos mantuvimos firmes ante las dificultades y las voces discordantes”. Dijo que su apuesta continúa siendo clara, entre otras cosas porque es una inversión en formación. “La UP es un lugar de referencia social”.

La directora, Amalia Romero de Ávila, expresó su satisfacción por el buen resultado de los cursos, plasmados en estas exposiciones fin de curso. Dijo que la Universidad Popular “es cada uno de nosotros y la hacemos cada día disfrutando con la cultura adquirida”. Ponderó la dimensión social y cultural de la institución y recordó sus objetivos de desarrollo y crecimiento personal de la persona. Francisca María Serrano de la Cruz, como coordinadora, afirmó que la UP “está más viva cada día” y que los alumnos son el alma de un servicio que “tiene el reconocimiento de la sociedad solanera”.