PROVINCIA-MANZANARES

Martín-Gaitero asegura que la dimisión del consejero de Sanidad es un clamor en Manzanares

El portavoz del Grupo Municipal del Ayuntamiento de Manzanares, Manuel Martín-Gaitero, ha asegurado que "la dimisión del consejero de Sanidad es un clamor en Manzanares". Está convencido de que existe un enorme malestar en una localidad “maltratada” por el Gobierno de Page y que el consejero es el responsable de la “nefasta” gestión de la crisis, de la falta de información durante los días de la epidemia, de no haber dado las explicaciones pertinentes, de que el informe se haya retrasado un año, de que el documento no esté firmado por ningún técnico y, por último, de haberse “escaqueado” para no tener que dar la cara el día en que se dio a conocer en las Cortes.

Manuel M Gaitero en rueda de prensa (Copiar)

El informe pone sobre la mesa más dudas que las que aclara, no dice si se analizó el agua potable, no incluye resultados de analíticas de la Universidad de Valencia, descubre que los afectados fueron más del doble que los 237 reconocidos por Sanidad y no explica por qué, un año después, sigue cerrada la fuente de la estación de autobuses.

El portavoz popular considera que el Gobierno de Page ha faltado al respeto a todo el pueblo de Manzanares y a los afectados por la crisis de la legionela “desde el primer momento” por su negativa a aceptar que, según revela el informe, fueron cerca de 600 los casos de legionela y varios centenares más de neumonía y, sobre todo, a admitir que hubo un quinto fallecido, pese a que existen informes médicos que así lo certifican, “es un insulto”.

“Los responsables políticos del PSOE intentan eludir sus responsabilidad presentando un informe que no aclara nada, pero estamos convencidos de que la Justicia pondrá a cada uno en su lugar, pondrá nombre a los culpables y arrojará luz sobre un asunto que ha olido muy mal desde el principio”, ha aseverado.

Por último, ha mostrado su solidaridad con la plataforma de afectados de Manzanares que ayer hizo público su malestar ante un informe con el que el PSOE “quiere dar carpetazo por la puerta de atrás al escándalo de la legionela” y ocultar los “graves errores” cometidos.