SOCIEDAD

Blanca Ruíz: “La violencia de género en España parece que se ha quedado solo en sumar víctimas mortales”

Blanca  María Ruíz Gallego es abogada por vocación y “defensora a ultranza de la Justicia, con mayúsculas”, según afirma. Comenzó en el ejercicio de la abogacía en 1995 con despacho propio en Valdepeñas hasta el año 2000. Ejerció como abogada de oficio, en Derecho Penal, Civil y Matrimonial, donde entró en contacto con acusados de maltrato.  

FOTO ENTREVISTA I BLANCA (Copiar)

En esa época surgen en ella conflictos de interés, dónde se cuestionó si moralmente debía defender a estos individuos, y comenzó a posicionarse y a profundizar en lo que era la Igualdad y la Violencia de género. Ha trabajado directamente desde distintos recursos de intervención con mujeres víctimas de violencia de género, y conoce por su amplia experiencia profesional, los procesos personales de estas mujeres, sus dificultades, y sobre todo los riesgos que las acechan en cada momento. Ha completado estudios de Experta Universitaria en Igualdad y Máster en Intervención con la Violencia de Género, siendo una experta en estos temas y en advaldepeñas la hemos entrevistado.

¿Cuándo te das cuenta que los temas de Igualdad te gustan?

Cuando entro en contacto directo con las mujeres maltratadas. A partir de ahí me especializo en el tema, busco y realizo formación en la Universidad sobre igualdad y trato con gente que lleva años estudiando estos temas. La Directora del Especialista decide que tengo aptitudes, y cuentan conmigo para impartir un Módulo sobre Intervención con  Víctimas, en el mismo Curso de Experta/o en Igualdad, durante los años 2010-2011 y 2011-2012. Llevo 15 años estudiando este grave problema social a través de la práctica profesional y el estudio e investigación, para profundizar en el tema de violencia de género, sus causas, consecuencias, factores de generación y mantenimiento, etc.

¿Has pensado en publicar algo sobre la problemática de la Violencia de género?

Tengo un trabajo de investigación terminado hace un año y si que quiero publicarlo, es muy interesante y estoy gestionando con distintas entidades la publicación del trabajo, y quiero ceder los derechos a beneficio de asociaciones o entidades que trabajen con víctimas de la violencia. Es un compromiso personal tanto como profesional. En el trabajo de investigación analizo todas las estructuras que están en contacto con una mujer víctima de violencia, desde el ámbito sanitario, el educativo, el ámbito judicial, que es el que más revictimiza a las mujeres, porque es donde más se las cuestiona. La mujer tiene que demostrar que es víctima y la intencionalidad del maltratador de hacer daño al maltratar.

¿El ámbito Judicial está sensibilizado y formado en materia de Violencia de género?

Los jueces constituyen una élite social y profesional en la que hay de todo, como en todas las profesiones, pero están obligados a profesionalizarse. Una de las partes más importantes de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género es que obliga a todas los y las profesionales implicadas en la atención a mujeres víctimas a profesionalizarse en relación a la violencia de género. Tienen que hacer cursos de especialización o de reciclaje que les lleven a conocer la violencia, su ciclo y las secuelas que provoca en las víctimas. Para que cuando comparecen ante un Juzgado sea tenida en cuenta su situación personal emocional, etc, precisamente para hacer el análisis que hacen desde el punto de vista legal, pero con las herramientas necesarias para conocer cuál es la situación de la mujer en ese momento. Si esa profesionalización no se ha realizado, nunca será entendido que una mujer retire una denuncia, por qué no es creíble lo que está diciendo, cuando el motivo de la retirada de una denuncia, puede ser, por ejemplo,  que la mujer tiene una serie de secuelas que la están incapacitando para tomar decisiones.

¿Pero para ello existen unos Protocolos?

 Pues sí, en efecto, disponemos  de numerosos y completos Protocolos. Somos, de hecho, creo, el país de los protocolos, pero si  quienes tienen que ponerlos en práctica no parten de ese conocimiento de la problemática de la violencia, desde el ámbito sanitario, policial y judicial, se quedan en meras declaraciones de intención sin aplicación. Tenemos Protocolos, por ejemplo, en el ámbito sanitario,  que dicen como entrevistarla, en qué situación psico-emocional se encuentra una mujer maltratada y como debe el profesional tratarla para que se sienta segura y acompañada, que es lo que necesita precisamente desde el primer momento,  porque viene marcada por la lacra del maltrato.

¿Por qué aún sigue habiendo violencia hacia las mujeres y lo peor, muertes?

Básicamente, porque sigue habiendo desigualdad, porque aún se mantienen las estructuras patriarcales, donde el hombre sigue siendo el centro de todo, y la mujer un mero apéndice de él, el hombre como dueño de la vida y el destino de su mujer, “la maté, porque era mía”. Cuando observas el entorno, escuchas las noticias y ves cómo se trata cada asesinato de una mujer, te das cuenta que hemos llegado a establecer la Igualdad Legal en España, pero  siguen muriendo asesinadas un número vergonzoso de mujeres cada año, y las que mueren son un 10% de la violencia real que hay en la sociedad, es que estamos haciendo algo mal.

¿Qué crees que se está haciendo mal?

El último Informe que ha publicado el Ministerio de Sanidad, S. S. e Igualdad sobre la violencia en los jóvenes es bastante preocupante, sobre todo cómo se utilizan las redes sociales para seguir acosando y seguir ejerciendo maltrato psicológico sobre mujeres que cada vez son más jóvenes. No conseguimos modificar los roles en la educación que se está dando a los chico y chicas, de tal forma que las chicas, sobre todo, siguen creyendo en el amor romántico y se mantiene la creeencia  “cuanto más celoso sea, más me quiere” y “me controla porque me quiere mucho”. Estas creencias son un error, no son comportamientos normales, ni equilibrados, ni forman parte de una relación afectiva saludable. Si al entablar una relación un chico y una chica, aquél le controla la ropa que debe llevar, con quién sale, sus wassap, no le deja salir con amigas, etc, esos comportamientos no forman parte de una relación sana, porque es la antesala de lo que va a venir después si esa relación continua. El problema es que no estamos educando en  valores de Igualdad.

¿Cuál es la causa de la violencia contra las mujeres?

Está en la desigualdad, se sigue partiendo de la creencia en que la mujer tiene unos roles muy definidos que tiene que cumplir y el hombre los suyos. Y el hombre no ha hecho el recorrido que la mujer ha tenido que hacer hacia fuera, nosotras hemos evolucionado y hemos sido capaces de tener una vida en lo privado y una vida en lo profesional, pero si los hombres no hacen el recorrido contrario, es decir, ceder de su tiempo, y asumir responsabilidades en el ámbito de la familia y el hogar no conseguiremos nada. En la educación y en la prevención es en lo que seguimos fallando, sino coeducamos a los chicos y chicas desde pequeños en obligaciones y en derechos, se van marcando unos caminos que nunca van en paralelo, va uno por encima del otro.

¿Quizás también la mujer tenga algo de culpa?

No, en absoluto, las oportunidades te las da la sociedad.  El problema está en que, por ejemplo, cuando vas a una entrevista de trabajo a la mujer se le pregunta si está casada y tiene hijos, a un hombre no. Ahí, existen una serie de barreras a la que tienes que sobrevivir. Si la mujer elige libremente, muy bien, pero ¿Cuántas mujeres eligen estar dónde están?, muy pocas.

¿Pero existe una Ley de Igualdad desde 2007?

Los poderes públicos y los agentes sociales son los que están obligados  a que se materialicen esas leyes en la práctica y las hagan cumplir. Es muy importante conocer lo que puedo reclamar y también la posibilidad que tengo a la hora de que esos derechos reconocidos se puedan hacer valer. Las víctimas de violencia cada año siguen oscilando entre las 50 a 70 mujeres de media, creo que van 700 desde que se computan los casos de muertes, ellas tenían garantizadas por Ley un conjunto de Derechos pero luego, cuando deciden denunciar y tienen que enfrentarse con la realidad de su ruptura y su situación, no encuentran lo que se les ha dicho que tenían derecho a recibir. No analizamos la realidad y los casos de violencia de género en España, se han quedado solo en sumar víctimas. Si calculas el tiempo que se dedica a estos casos en la Tv o en la radio, no llega ni a un minuto.

¿Se podría acabar con la violencia de género?

Sí, pero lo que no hay es voluntad para ello. La violencia es una de las mayores causas de muerte para la mujer y se va a convertir en la mayor causa de muerte de las mujeres en este país, algo muy grave, porque no se ataja desde la educación en Igualdad y la prevención de conductas, dos vías muy importantes para acabar con ella. Si educas en igualdad, ni el hombre va a necesitar dominar a alguien y tenerlo bajo el yugo para sentirse valioso, ni la mujer va a aprender que debe ser sumisa porque es su obligación ser una buena esposa o una buena madre.

¿Las mujeres tenemos muy arraigado el sentimiento de culpa?

Sí, porque si estás trabajando “me culpo porque no atiendo a mis hijos”, si atiendo a mis hijos me siento fatal “porque no puedo desarrollar mi parte profesional”. Se trata de no autoflagelarnos, de no caer en errores de concepto, sobre por ejemplo, que el feminismo no es lo contrario del machismo, encuentras comentarios de estos muy habitualmente, sobre todo entre las propias mujeres.

¿Qué es el Feminismo?

La igualdad de derechos entre mujer y hombre,  que cuestiona la dominación y la violencia de los hombres sobre las mujeres y la asignación de roles sociales según el género. Ser consciente de quien eres como persona y como mujer y ser capaz de reivindicar aquello que te corresponde, pero con la colaboración de los hombres. Algunos colectivos feministas realizan determinadas acciones, que lo único que hacen es desacreditar a la mujer, a mi no me representan. Hay muchas formas de reivindicar sin tener que quitarte una camiseta y enseñar el pecho. Se trata de encontrar el equilibrio, mujeres y hombres podemos trabajar juntos para conseguirlo. Hay que incorporar a los hombres al Proyecto de la Igualdad.

¿Cómo se inicia la violencia contra la mujer?

La mayoría de casos comienza con violencia psicológica, es decir, si yo puedo mantenerte a raya, humillándote, insultándote y quitándote valor hasta que tú te lo creas y asumas que esa es tu vida y condición,  menos va a necesitar el hombre utilizar violencia física para mantenerte a raya. Un ejemplo sería la película “Te doy mis ojos”, en ella no se ve ni un solo golpe o agresión,  la protagonista en una escena de la película muerta de miedo se hace pis, fíjate a que niveles de degradación puede llegar un maltratador para dejar a su víctima totalmente aterrorizada y desvalorizada.

¿Qué es lo que más necesita una mujer maltratada?

Tratamiento terapéutico psicológico. Tienen que seguir un proceso de recuperación, si olvidamos esa parte, esa mujer siempre tendrá un déficit y si no se tratan las secuelas la mujer no se habrá recuperado. Cuando se recupera y se le proporcionan las herramientas para sentirse fuerte, para empoderarla, ya no va a tolerar otra relación violenta. Si la dejas sola y no se ha recuperado volverá a caer en otra relación igualmente violenta. El caso del asesinato de la mujer de Torremolinos, por ejemplo, ella había mantenido otras dos relaciones también con hombres, que ejercían violencia contra ella.

¿Y qué ocurre con los hijos e hijas de una relación de violencia?

 Los hijos que viven ese problema aprenden el modelo de vivir femenino y cuál es el modelo masculino, y la forma de relación entre ambos, hombre y mujer, y cómo se solucionan los conflictos en casa,  es la Transmisión Intergeneracional de la violencia, es el circulo vicioso con el que no estamos terminando, porque no tenemos que olvidar que los hijos e hijas de la violencia son siempre víctimas, tanto si se les agrede directamente como si solo lo presencian.