SOCIEDAD

El Grupo de Crianza de Valdepeñas abordó el tema de los límites en los más pequeños

El recientemente creado Grupo de Crianza de Valdepeñas volvió a reunirse para avanzar en su cometido. En esta ocasión se abordó el grupo de los límites que es necesario establecer en los hijos. 

grupo de crianza

Un buen número de padres participó en esta nueva reunión del grupo que tiene la intención, en un futuro, de constituirse como asociación, que sería la primera de estas características en Valdepeñas.

 

Y es que uno de los objetivos de este Grupo de Crianza es "hacer vivencial la teoría, ya que teoría al respecto de la crianza de los hijos hay mucha, pero luego hay que saber adaptarla y ponerla en práctica en cada caso en concreto", según explicaron Carmen Pilar Martínez y María José Navarro, miembros del grupo.

"En cada etapa del crecimiento, los niños demandan unas cosas diferentes y con estas reuniones y puestas en común del Grupo de Crianza, cada uno puede coger herramientas para adaptarlas a cada caso en concreto, para que cada uno pueda encontrar su camino", explicó Navarro, quien también es coach y educadora transpersonal.

En definitiva, el fin de la creación de este Grupo de Crianza, único en Valdepeñas, es poner en común temas de la crianza de los hijos "que nos absorben y nos preocupan para quitarles peso emocional y tomar decisiones conscientes", apuntó Navarro.

Alrededor de una veintena de personas son las que participan en estas reuniones del Grupo de Crianza en el centro de yoga Surya, en la primera planta de Valcentro. En su última reunión el pasado viernes el tema que se puso sobre la mesa fue el de los límites.

Según Navarro, debemos tener claro que en el proceso de desarrollo de los niños ellos necesitan un entorno preparado, libertad y límites; los límites forman parte de la vida; sin límites adecuados no podemos convivir en paz; sin límites adecuados no es posible poner en práctica el amor ni el respeto.

Es importante saber que primero el límite los enoja pero luego los tranquiliza
Los límites son un seguido de reglas que establecemos en casa que deben ser cumplidas con el objetivo de educar a nuestros hijos. Sin embargo, la falta de coherencia o de firmeza a la hora de establecer estos límites puede ser contraproducente: hablamos demasiado, exageramos en la emoción, y en muchos casos, nos equivocamos en nuestra forma de expresar con claridad lo que queremos o lo hacemos con demasiada autoridad. Para ello, podemos seguir una serie de consejos para conseguir aplicar los límites de una forma razonable y exitosa. 

Tener autoridad, que no autoritarismo, es básico para la educación de nuestro hijo. Debemos marcar límites y objetivos claros que le permitan diferenciar pero uno de los errores más frecuentes de padres y madres es excederse en la tolerancia. Y entonces empiezan los problemas. Hay que llegar a un equilibrio, ¿cómo conseguirlo para tener autoridad? 
¿Cuáles son los errores más frecuentes que padres y madres cometemos cuando interaccionamos con nuestros hijos?

Estos son los principales errores que, con más frecuencia, debilitan y disminuyen la autoridad de los padres: la permisividad. Los niños necesitan referentes y límites para crecer seguros y felices; ceder después de decir no; el autoritarismo; falta de coherencia; gritar; no negociar; no escuchar; exigir éxitos inmediatos. 

Sin embargo, una vez que sabemos lo que hemos de evitar, algunos consejos y "trucos" sencillos pueden aligerar este problema, ofrecer un desarrollo equilibrado a los hijos y proporcionar paz a las personas y al hogar. Estos consejos sólo requieren, por un lado, el convencimiento -muy importante- de que son efectivos y, por otro, llevarlas a la práctica de manera constante y coherente.

Según Navarro, algunas actuaciones concretas y positivas que ayudan a tener prestigio y autoridad positiva ante los hijos son: tener unos objetivos claros de lo que pretendemos cuando educamos; enseñar con claridad cosas concretas; firmeza; dar tiempo de aprendizaje; valorar siempre sus intentos y sus esfuerzos por mejorar; acentúa lo positivo; dar ejemplo; confiar en nuestro hijo; explica el porqué; actuar y huir de los discursos; reconocer los errores propios; el sentido común; controlar las emociones; y educar con límites.