SOCIEDAD

J.M. Calleja: “La violencia machista no es un suceso, es un problema estructural que se ha llevado por delante la vida de más de mil mujeres en los últimos quince años”

El conocido periodista, profesor y escritor José María Calleja presenta el lunes 21 de noviembre por la tarde en Valdepeñas (a las seis en el Centro Cultural “La Confianza”) su libro “Cómo informar sobre la violencia machista”, publicado por la Editorial Cátedra este año. En advaldepeñas hemos entrevistado a este profesional de la información que aboga por dar el tratamiento adecuado a las noticias sobre lo que considera que es “el problema de violencia más grave que tenemos en España”.

JOSEMCALLEJA

- Gran parte de su vida profesional la ha dedicado a la lucha contra el terrorismo. Con “Cómo informar sobre la violencia machista” aborda otro importante tema como es el de la violencia de género. ¿Qué propone en su libro?

Que los medios de comunicación demos un tratamiento proporcionado a la gravedad de la violencia machista. Acaban de asesinar a una mujer en León, hace unos días asesinaron a otra mujer en Baleares; cada año son asesinadas en España más de cincuenta mujeres y una docena de niños. Es el problema de violencia más grave que tenemos en España y sin embargo los medios de comunicación aún no hemos dado, en términos generales, con la tecla adecuada para tratar este destrozo de vidas.

- Hoy en día y dada la gravedad que supone para nuestra sociedad la violencia de género, ¿usted cree que, en general, se informa correctamente sobre ella?

Todavía no. En demasiados casos se plantean los asesinatos de mujeres como un suceso, un suceso del que se informa en la misma página que un atraco a una joyería. No hay un criterio para seleccionar los testimonios adecuados, de gente que sepa de qué va este problema, damos por buenos testimonios que no aportan nada relevante. Y, sobre todo, no contamos la violencia machista desde el punto de vista de las mujeres que la padecen. La violencia machista no es un suceso, es un problema estructural que se ha llevado por delante la vida de más de mil mujeres en los últimos quince años.

- Casi todos los días en los medios de comunicación se habla de un nuevo caso de violencia de género. Con un tema tan presente y tan de actualidad, cómo evitar que las informaciones se conviertan en rutinarias, provocando que no asumamos la realidad y la gravedad del problema?

Procurando contarlo con sensibilidad y empatía con quienes la padecen. No limitando la información a los asesinatos, sino a lo que ocurre entre crimen y crimen. Haciendo buenos reportajes y no solo noticias urgentes tras un crimen. Dando la palabra a las víctimas. Por ejemplo, es inaceptable que las madres que han perdido a sus hijos a manos de sus maridos, no sean consideradas aun victimas de violencia de género, de esa violencia vicaria que han padecido.

- ¿Por qué muchas veces las noticias que vemos o escuchamos sobre este tema tienden hacia el sensacionalismo?

Porque vivimos un momento en el que la noticias de convierten en espectáculo, se banalizan, se frivolizan y son materia para captar audiencia, más para asegurar que el espectador o el lector se entere realmente de lo que pasa.

- ¿Cuáles son los errores más comunes cometidos por los periodistas a la hora de hablar de violencia hacia las mujeres?

El no incluirlas en un contexto que permita entender lo que pasa y combatirlo, los asesinatos de mujeres a manos de hombres con los que tienen o tenían un vínculo no es un caso aislado, no es “un caso más”, es un problema estructural, que responde al concepto que muchos hombres tienen aun de las mujeres. Ese “o eres mía, o no eres de nadie”, “la mate porque era mía”, nos hablan de un sentido de posesión, de autoridad, de dominio, que es el que debe ser combatido.

- Aunque la violencia de género es un problema en el que todos podemos hacer algo, ¿cuál debe ser la principal aportación de los informadores?

Elegir bien las palabras y las imágenes que empleamos. No podemos decir “violencia doméstica” o “compañero sentimental”, para definir a un asesino. Las mujeres no “fallecen”, como se dice tantas veces; son asesinadas. Las imágenes que damos en los medios son lamentables: el cadáver, la fachada de la casa, el rastro de sangre…

- Por último, cree que existe falta de empatía hacia la víctima a la hora de contar un caso de maltrato?

Por supuesto. En la información que hacíamos sobre el terrorismo se tardó mucho tiempo desde que se produjeron los primeros asesinatos hasta que los medios los abordamos de manera proporcionada y desde el punto de la vista del asesinado y no del que pegaba el tiro en la nuca.

Aquí se ha avanzado mucho, pero todavía falta informar de manera proporcionada, exhaustiva, desde el punto de vista de las mujeres asesinadas y de manera beligerante, como hicimos contra el terrorismo.