SOCIEDAD

La madre que intentó matar a su hija incendiando su casa en Valdepeñas ha sido condenada a 18 años de prisión

Según la sentencia recogida por advaldepeñas, la Audiencia Provincial ha condenado a 18 años de prisión a D.P.C. como responsable "en concepto de autora de un delito de incendio en concurso ideal con un delito de asesinato en grado de tentativa, con la consecuencia de la agravante de parentesco". En la misma también se le condena a indemnizar a la propietaria del piso, P.A.B., con la cantidad de 55.268,93 euros.

 

audiencia ciudad real

Los hechos ocurrieron en la tarde del 21 de marzo de 2012 cuando la madre y la hija -que tenia 11 años- se encontraban en el interior del domicilio familiar sito en Valdepeñas y antes de las 23:00 horas la madre cerró la puerta con llave por dentro, mientras la hija se encontraba descansando en el dormitorio, y con intención de atentar contra la vida de la niña provocó un incendio en el interior del domicilio, aplicando llama directa sobre el sofá del salón y sobre la cama del dormitorio principal, estancias ambas separadas por un pasillo, en el centro de las cuales se encontraba el dormitorio donde, con el pijama puesto y en la cama descansaba su hija.

La sentencia añade que "a este dormitorio se dirigió D.P.C. cerrando la puerta, como también cerró las puertas del dormitorio principal y del salón, dependencia ésta última donde había dejado su bolso, en cuyo interior guardó las llaves de la casa".

Alertados los vecinos por los ruidos que generaba el incendio y la llama que salía por la ventana del dormitorio principal, llamaron a los bomberos que se personaron en el lugar accediendo al domicilio a través de una ventana que se encontraba entreabierta, y que se corresponde con la de una habitación donde estaban encerrados dos gatos, habitación ésta contigua al dormitorio en cuyo interior permanecían la madre y la hija.

Los bomberos que ya se encontraban en el interior sofocando el incendio fueron advertidos por otro compañero que estaba en el exterior, que dentro del piso había gente, al percatarse de la presencia de D.P.C., que miraba al exterior a través de la ventana; por lo que se dirigieron al dormitorio donde se encontraban sus moradoras, encontrando a M.C..P. en la cama durmiendo, quien se sobresaltó por la presencia de los bomberos, los que procedieron a evacuarla  por la ventana, al igual que después lo hicieron con la madre.

La sentencia también explica en los hechos probados que excepto en el dormitorio de la menor, en las estancias del domicilio familiar, incluido el pasillo distribuidor, se encontraban apiladas gran cantidad de ropas, libros y revistas,  así como velas encendidas, éstas a lo largo del pasillo, sobre la alfombra incluso encima de las sillas.

El incendio se produjo en la primera planta del inmueble, teniendo éste una altura de pisos por encima con cuatro viviendas, incendio que comportó riesgo para los vecinos de las plantas superiores, expuestos al calor, humo y gases de la combustión y a ser atrapados en sus viviendas.