SOCIEDAD

Las políticas medioambientales del Equipo de Gobierno en los últimos 10 años hacen posible un rendimiento del 90% en la depuración de aguas residuales

La aplicación de las políticas medioambientales puestas en marcha por el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Valdepeñas a lo largo de los últimos diez años, junto al esfuerzo del tejido empresarial e industrial de la localidad, han hecho posible que se haya alcanzado un rendimiento del 90% en la depuración de aguas residuales. 

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Es lo que ha destacado la concejal de Medio Ambiente, Amparo Crespo, quien ha agradecido especialmente el esfuerzo de las empresas e industrias de la localidad por adaptar sus vertidos a los niveles que marca la legislación.

Y es que los citados vertidos han sido desde el principio un quebradero de cabeza y una auténtica preocupación para el actual Equipo de Gobierno que lidera el alcalde, Jesús Martín, según ha recordado Crespo. Así, hace diez años las aguas residuales que se vertían a la red de alcantarillado por parte de las industrias eran altamente contaminantes, lo que daba lugar a problemas de colapso en la depuradora y a sanciones por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadiana por los vertidos que se hacían al río Jabalón, con parámetros por encima de lo permitido por la normativa.

Es por ello que el Equipo de Gobierno se marcó como objetivo la reducción de la contaminación del agua residual por parte del tejido empresarial de Valdepeñas, según ha recordado Crespo, por lo que se empleó el principio ecológico de que quien contamina, paga. Por eso, se creó una ordenanza fiscal a través de la que se medía el grado de contaminación de los vertidos de cada empresa mediante la colocación de unas arquetas. Con ello, ha explicado la edil de Medio Ambiente, "equilibramos el coste de depuración y redujimos lo que tenía que pagar cada vecino".

Pero aún así, no se consiguieron reducir los niveles de contaminación de las aguas residuales. Por este motivo, desde el Equipo de Gobierno se planteó que cada empresa e industria realizara una predepuración de sus aguas ubicando una depuradora en sus instalaciones, con lo que se conseguían dos objetivos. Por un lado, lograr aguas menos contaminadas y, por otro, que las empresas obtuvieran una reducción fiscal en la factura de vertidos residuales. Esta idea supuso un importante desembolso económico por parte de las empresas y se ejecutó en 5 años y, con ello, se consiguió reducir en un 50% los valores de depuración de las aguas residuales.

No obstante, debido al gran volumen de agua que se depura cada día en Valdepeñas, unos 8 millones de litros, el Equipo de Gobierno acordó instalar una nueva depuradora, algo que se hizo realidad, según ha recordado Crespo, en el año 2010 gracias a una inversión de 13 millones de euros.

Desde entonces y gracias a las políticas medioambientales del Equipo de Gobierno y al esfuerzo de empresas e industria se ha obtenido un rendimiento del 90% en la depuración de aguas residuales y el Ayuntamiento ha conseguido reducir la factura de depuración en un 40%.

Igualmente, estos esfuerzos han sido puestos en valor en repetidas ocasiones desde la Confederación Hidrográfica del Guadiana y por la ordenanza de vertidos de Valdepeñas se han interesado distintos ayuntamientos, como los de Tomelloso, Villarrobledo o Socuéllamos, además de la Diputación de Jaén para ponerla en marcha en localidades de esta provincia andaluza y de Aqualia para hacer lo propio en poblaciones de Valencia.

Por último, Crespo ha querido agradecer a todas las empresas que han realizado un importante esfuerzo por adaptar sus vertidos a los niveles que marca la legislación, así como a las industrias que han instalado depuradoras para conseguirlo.