domingo. 26.05.2024

Apotegmas III de Juan de Portoplano

 Entiendo en sentido muy amplio y similar, conceptos de aforismos, adagios, apotegmas, dichos, sentencias, frases, fragmentos, etc. Considero que diríamos son parte del género ensayístico, si quieres, un subgénero, uno de los más antiguos del mundo, o que han quedado obras de la más profunda antigüedad, de los primeros imperios y civilizaciones con escritura. Y que quizás hoy, hoy sea un sistema de producción y de entendimiento y de percepción no demasiado valorado. Creo sinceramente, que en cualquier molde, literario-filosófico, pueden crearse obras excelsas y geniales para la humanidad, pero eso sí, tienen que llevar esa combinación de esencialidad y accidentalidad, de materia y de forma, de conocimiento y de recuerdo, de consciente e inconsciente. Y eso es lo difícil. En estos artículos, ya quizás acumulados algunos cientos de frases-fragmentos, apotegmas, adagios, cuestiones, preguntas, intentamos abordar algo de la realidad, tanto interior como exterior a la humanidad, a usted mismo y a casi todos. Paz y bien.

- ¿Es una paradoja o contradicción, o una vanidad o soberbia o petulancia o extravagancia que alguien intente enseñar cuestiones morales, que en definitiva, son existenciales y vivenciales, y ese individuo sienta o piense que en muchos sentidos no ha acertado en la existencia?

- Unas veces, te cierras tú mismo las puertas, otras veces, te las cierran otros, otras no te las cierran a ti, sino que dejan pasar a otros delante, muchas veces, las circunstancias y las situaciones, otras veces…

- Cómo empezarías usted o yo un discurso de Premio Nobel o del Premio Cervantes, o de otro premio o consideración. Dirá que es una tontería, pero esto es un espejo para conocerse mejor. Escriba el principio de un posible discurso de agradecimiento por algún homenaje o premio que imaginariamente le hayan concedido. Y quizás, quizás al final, se entienda o comprenda mejor de un rato antes.

- El ser humano debe aspirar a la perfección moral, y si es posible, aspirar, modestamente, a aspirar a la santidad, cada uno según su estado de vida, circunstancias, lugar, tiempo, época. El ser humano no se le puede condenar a la no-esperanza, sino a la esperanza de su perfección interior, a nivel moral y a nivel espiritual. Eso sí, hay que ser muy prudente, porque hay muchos engañadores, manipuladores, embaucadores en los mundos de la moralidad, en los mundos de la espiritualidad, en los mundos de la perfección…

- Unas, unas personas son de un color ideológico y otras son de otro, en un campo o en una actividad o en otra, pero por qué no se puede admitir que una persona, en unos temas sea de un color y en otros, sea de otro. Al final, las ideologías tienen muchas cosas en común unas con otras, otras cuestiones sean diferentes y diferenciadas, y otras son contrarias. Por qué, uno no puede ser del Betis y del Sevilla, admitir que en unos años juega mejor unos y en otros, otro, que en un equipo  tiene un jugador mejor que otro, que en otro, tiene el portero mejor, etc. Creo que de esta forma se crean puentes entre ideologías, sean ideologías culturales, religiosas, filosóficas, políticas, económicas, etc. Creo que de este modo se avanza más y más deprisa, mejor y con menos sufrimientos.

- Vivimos en el seno mar de una sociedad-cultura y de una Naturaleza, pero incluso la Naturaleza la interpretamos con un conjunto de ideologías y filosofías y macrovisiones, que denominamos Cultura. Cada cultura como cada continente, está formada por una multitud de subculturas. Hasta ahora, los pilares y fundamentos de todas las culturas son metafísicos religiosos o metafísicos filosóficos. Y esos elementos metafísicos impregnan todas las realidades y entidades de esas culturas. Todo ser humano, además de tener su ser biológico y psicológico, su ser en conjunto está impregnado por la Cultura que ha nacido o en la que ha nacido. Puede decir, que está en contra de diez o veinte o cincuenta elementos o conceptos o prácticas de esa Cultura, pero después, en cientos, en cientos de aspectos teóricos, psicológicos, filosóficos, prácticos estará conforme con ella. Porque se ha ido produciendo una endoculturación durante los primeros años de existencia. Y eso conforma su sello. Por tanto, es absolutamente necesario analizar todos los componentes teóricos y prácticos de todas y cada una de las culturas, a la luz racional del saber más ortodoxo, que en cada época el ser humano disponga, y hoy, hoy es la ciencia y la filosofía, y desde luego con respeto y prudencia, pero sin dejar de ponderar y valorar cada concepto y cada práctica. Por el bien de la humanidad, por el bien de todos. Porque la cultura, puede ser un globo que permite volar, porque esté basado en verdad y bondad, o puede ser un yugo, que apenas deja respirar. Por lo general, toda Cultura tiene elementos que son globos, y otros que son yugo. La cuestión es saber cuales y en qué sentido y en qué manera y en qué forma…

Apotegmas III de Juan de Portoplano