Lo que estamos viendo estos días en los medios de comunicación es la prueba de la gran falacia en que nos han sumido las políticas neoliberales. Me estoy refiriendo a las denuncias que han presentado los repartidores de comida rápida, de comida hecha. Es un colectivo de jóvenes explotados que les han dicho: “esto son lentejas; si las quieres así, y si no, las dejas”. 

Lo que estamos viendo estos días en los medios de comunicación es la prueba de la gran falacia en que nos han sumido las políticas neoliberales. Me estoy refiriendo a las denuncias que han presentado los repartidores de comida rápida, de comida hecha. Es un colectivo de jóvenes explotados que les han dicho: “esto son lentejas; si las quieres así, y si no, las dejas”. En su mayoría empresas muy grandes, cadenas, multinacionales, que ganan mucho dinero. Y no critico que lo ganen; es bueno para ellos y para la sociedad tener empresas fuertes con fuerte rendimiento.

Una sociedad avanzada, madura, y responsable, tendría, -digo yo-, debería tener, la imperiosa necesidad de plantarse en la calle y decir: “¡basta!”. Nos hemos acostumbrado, nos hemos convertido, en una sociedad acomodaticia, rayana en el pasotismo. “Cómo a mí no me afecta, a mí plin”. Cómo eso no va conmigo al que le peguen el palo que se defienda. No. Una sociedad que no es sensible ante los problemas que ve a su alrededor, “se las van a dar todas en el mismo carrillo”. Hoy se la dan a Pepito, pero convéncete de que mañana te la van a dar a tí.

No es justo, no es humano, que no nos duela el castigo infringido injustamente al vecino. Además el que reparte la estopa, piensa: “Si aquí no pasa nada” Y mañana van a hacer otra, la siguiente. Con nuestro pasotismo los afianzamos en su actitud dominadora, porque saben que solo va a protestar el sector minoritario que le duele, al que le afecta; y a veces ni eso, porque están tan necesitados que no protestan, no sea que pierda esto, no sea que pierda la miseria, que es muy poco, pero algo es.

Lo que ha ocurrido con los repartidores no es un hecho aislado, es una tendencia, es una estrategia diseñada previamente. Es el tipo de empleo que se buscaba con la reforma laboral. Es el perfil de un diseño, que busca el beneficio y la competitividad a base de salarios bajos y empleo precario. Es el modelo que nos han vendido como única salida a la crisis. Es la prueba de que al Gobierno solo le interesan los números, para seguir en la mentira de que están creando empleo. Ese es el empleo que están creando. Mañana, igual que hoy, e igual que ayer, saldrán a decirnos que España crece económicamente y que crea empleo. ¿Crecimiento? Claro que lo hay. Pero ¿a quién beneficia ese crecimiento? ¿Crean empleo? Sí. Pero qué empleo.

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