REGIÓN

Profesionales del Hospital de Guadalajara inician una recogida de gafas de sol que harán llegar a la población albina de Tanzania

Hasta el próximo 30 de noviembre, el hall del Hospital Universitario de Guadalajara albergará un contenedor donde depositar gafas de sol, tanto normales como graduadas. El doctor Jesús Cuevas y el técnico Gerardo Patiño, del servicio de Anatomía Patológica, han emprendido una campaña para recoger gafas que tendrán como destino Tanzania y que se emplearán para proteger los ojos de la población albina.

Desde hace siete años, ambos colaboran con el Proyecto Albino en el marco de un proyecto de dermatología quirúrgica  y dermatopatología. Una iniciativa en la que participa una decena de profesionales de distintos hospitales y con la que se pretende preservar la piel de las personas de Tanzania aquejadas por esta alteración congénita.

Para ello, Jesús Cuevas y Gerardo Patiño  han trabajado en la creación y puesta en marcha de un laboratorio  de Anatomía Patológica en el Regional Dermatology Training Centre (RDTC) de Moshi, y se han realizado actividades de diagnóstico de procesos dermatológicos, así como labores de formación con talleres dermatopatológicos.

Actualmente, y desde el servicio de Anatomía Patológica del Hospital de Guadalajara, realizan cada semana diagnósticos online a partir de las muestras tomadas en Tanzania, que se analizan con microscopio digital y se comentan por videoconferencia.

La exposición solar extrema a la que se ven sometidos los albinos en esta zona del planeta provoca la aparición de importantes tumores y lesiones cutáneas desde muy temprana edad. Asimismo, estas personas necesitan lentes adecuadas con protección contra la radiación ultravioleta. Los albinos suelen padecer problemas de ceguera derivados del desarrollo anormal de la retina y patrones distorsionados de conexiones de nervios entre el ojo y el cerebro.

Labor en Tanzania

El doctor Jesús Cuevas es especialista en Dermatopatología (para el estudio de enfermedades y tumores de la piel), y Gerardo Patiño se encarga de procesar las muestras para su estudio.

Durante sus desplazamientos anuales a Tanzania colaboran con el diagnóstico de tumores y, una vez operados los pacientes, confirman que estén totalmente extirpados y curados para evitar que la enfermedad se extienda a metástasis, reduciendo su esperanza de vida.

Esta labor la desarrollan en el KCMC (Kilimanjaro Cristhian Medical Center) uno de los tres hospitales de referencia de Tanzania, que da cobertura a 13 millones de personas (la tercera parte de la población). El centro dispone de un único patólogo, que no suele ser especializado en piel, lo que dificultaba el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de piel.

Se calcula que en Tanzania hay más de 17.000 albinos, una cantidad que se debe en gran medida a que la discriminación que padecen favorece la endogamia y, con ello, aumenta la probabilidad de tener hijos albinos. Las lesiones que padecen son tan graves que nueve de cada diez mueren de cáncer de piel antes de cumplir 30 años.

Esto, señala el doctor Cuevas, “puede mejorar de manera muy notable mediante el diagnóstico y tratamiento precoz de sus lesiones”, así como mediante el uso de fotoprotectores. En este sentido, el Proyecto Albino cuenta con la participación de la farmacéutica gallega Mafalda Soto, que ha propiciado la creación de Kilisun, un protector solar para albinos que se elabora en Tanzania.