EDUCACIÓN

Antonio, Lidia y María son los tres estudiantes de Valdepeñas que este año han conseguido la nota más alta de su instituto en la PAEG

En el caso de Antonio Rodríguez Carmona -alumno del Instituto Francisco Nieva que ha sacado un 9.925 de nota- es además el estudiante con la nota más alta de Valdepeñas este año. Él, junto con Lidia Díaz García (del Instituto Bernardo de Balbuena) y María Rubio Sáez (del Instituto Gregorio Prieto) nos han contado cómo ha sido para ellos el Bachillerato y la PAEG, y también cuáles son sus planes de futuro como universitarios.

Fotos de advaldepeñas

Antonio, Lidia y María son 3 de los 170 estudiantes de Valdepeñas que del 8 al 10 de este mes de junio, hicieron los exámenes de las Pruebas de Acceso a Enseñanzas Universitarias de Grado.

Antonio Rodríguez Carmona, es alumno del Instituto Francisco Nieva, y en su día lo fue del Colegio San Agustín. En la PAEG ha obtenido un 9.925, que junto con la nota de su expediente académico, suma un 13.725 sobre 14 puntos. Es, este año, el alumno más brillante de Valdepeñas. Aunque nació en Granada, desde muy pequeño reside en la Ciudad del Vino.

Él optó por hacer el Bachillerato de Ciencias de la Salud, y asegura que aunque el primer curso fue muy similar a cuarto de la ESO, “el cambio vino en segundo, que es un año donde tienes que poner mucha más constancia a la hora de estudiar, y siempre tienes al final la PAEG, con lo que tienes que intentar mantener los conocimientos. Ha sido un año que acaba pasando, no se como, todavía no me lo creo, pero ha sido muy duro”.

Para Antonio los exámenes de la PAEG fueron más fáciles de lo que se esperaba, porque “como te los imaginas tan difíciles, estudias muchísimo”. En su caso, una vez que acabó el curso se organizó para todos los días tocar todas las asignaturas. “Para mí es la mejor estrategia, porque tuve tres semanas para preparar los exámenes y cada una de ellas me estudié toda la teoría del curso. A Lengua, Historia y Biología le di tres vueltas. De Física y Química la primera semana me miré la teoría y las otras dos me dediqué a hacer un par de exámenes cada día. Los dos últimos días que me quedaron, los dediqué a repasar ingles y hacer redacciones”.

En los exámenes de la PAEG no tuvo nervios, salvo en el de Historia, “porque era el que más contenido tenía, pero al final me salió muy bien”. Y como consejo para sacar tan buenas notas tiene claro que aunque todo influye “lo más importante es el esfuerzo, quien piense que tengo esta nota porque sea más o menos listo, no es así. Yo le he echado doce horas diarias a estudiar durante la PAEG y eso se nota”.

Pero reconoce que para él han sido fundamentales su familia y sus profesores, porque “es importantísimo tener buenos profesores y yo los he tenido desde pequeño”.

Con un Bachillerato lleno de éxitos, donde su nota media ha sido de diez, nunca pensaba tener la nota más alta de Valdepeñas en la PAEG, aunque “según acabé, vi que los exámenes me habían salido bordados”, asegura.

Ahora tiene más que merecidas unas vacaciones. Y ya tiene planes, viajes con los amigos y con la familia y algún que otro concierto para coger energías antes de empezar a estudiar Medicina en Granada.

Lidia Díaz García, alumna del IES Bernardo de Balbuena

Lidia Díaz García tiene 18 años y ha estudiado el Bachillerato de Ciencias de la Salud en el IES Bernardo Balbuena; la ESO y Primaria estuvo en el Colegio Virgen de la Cabeza. Este año ella ha sido la estudiante con la nota más alta en la PAEG de su centro educativo, 9.725 (13.575 con el expediente) y tiene pensado estudiar Medicina en Ciudad Real.

Para ella la experiencia de pasar de la ESO a Bachillerato no fue complicada, “noté más el cambio de primero a segundo” explica, porque “hay muchísimo más temario y hay que correr mucho, porque hay muy poquito tiempo. Pero yo creo que con esfuerzo, al final se saca bien”.

Tras acabar el curso, comenzó a estudiar para la PAEG, y lo hizo repartiéndose las materias. “Al principio me hice un lío para organizarme, pero luego me repartí dos asignaturas cada semana y los últimos días me dediqué a repasarlas todas”.

Y una vez que tuvo delante los exámenes, “no los vi muy difíciles, en comparación con los de clase. Lo que pasa es que por ejemplo en Inglés si que noté que había una opción mucho más fácil que la otra, pero los demás exámenes estaban muy bien en general, a mí me parecieron muy asequibles”.

Para sacarlos adelante, y además con tan buenas notas, ha tenido que ser muy constante y dedicar muchas horas al estudio. “La verdad es que en primero tenía más tiempo libre que en segundo, no podía salir a hacer ejercicio, que a mí me gusta mucho, y he estado muchos findes sin salir y noches quedándome hasta las tantas”.

Lidia asegura que para ella ha sido una sorpresa tener una nota tan alta en la PAEG y en cualquier caso “con un 12.8 para tener para hacer Medicina, que es lo que quería, estaba contenta, salí de los exámenes y pensé que seguro que llegaba al 13, porque se me dieron genial. Cuando vi las notas en casa y vi un 13.6 prácticamente me llevé una sorpresa y estoy encantada”.

Y lo está por ella y por todos sus compañeros de clase que han aprobado y podrán estudiar lo que quieren. “Me alegro por todos mis compañeros, que se que a la mayoría les ha salido muy bien. Les doy la enhorabuena porque todos nos hemos esforzado todo lo que hemos podido”. También tiene palabras de agradecimiento para sus profesores del Instituto, "estoy muy contenta con ellos, me han encantado los dos años que he estado en el Instituto".

En su caso, sus planes para estos meses de verano son “pasármelo lo mejor que pueda, irme de vacaciones con mi familia y hacer algún viaje con mis amigas”.

María Rubio Sáez, estudiante del IES Gregorio Prieto

María Rubio Sáez ha conseguido este año obtener la calificación más alta de la PAEG del Instituto Gregorio Prieto, donde ha cursado el Bachillerato y la ESO, tras haber pasado antes por el Colegio Jesús Baeza. Ha conseguido un 8.650 en ellos, y un 12.350 si se añade a la nota su expediente académico. Aún no se ha decantado por estudiar Ingeniería Electrónico-Industrial Automática en Ciudad Real o ingresar en la Escala de Oficiales de la Guardia Civil, para lo que se está preparando las pruebas físicas.

Para María el Bachillerato ha supuesto “mucha dedicación para estudiar, salir menos, menos deporte y menos tiempo para mis hobbies, pero se consigue superar”. Para sacarlo adelante “más a que estudiar cada día, lo que hacía era todos los deberes que tenía y reforzar lo que no entendía”. Y cuando llegó la PAEG, por delante tuvo tres semanas en las que estar “todo el día estudiando, hasta altas horas de la noche”.

Esta alumna del Instituto Gregorio Prieto empezó a prepararse los exámenes “con las asignaturas que llevaba más flojas, y cuando las llevaba mejor, empecé con el resto, porque quería que hubiese equilibrio y no sacar dieces en unas asignaturas y cincos en otras. Al final pues si, más o menos me ha ido bien”.

Cuando llegaron los exámenes, en su caso no tuvo nervios, pero si “preocupación por lo que me iban a poner. Cuando me puse nerviosa fue cuando vi que no me daba tiempo a acabar el examen, ahí si me puse nerviosa”.

María asegura que “más o menos” esperaba sacar la nota que tiene “pero pensaba que alguno de mis compañeros tendría más nota que yo”. Por eso, le ha sorprendido tener la calificación más alta del instituto. “Me sorprendió mucho, no me lo esperaba, aunque mi familia si se lo esperaba, supongo que porque ellos siempre te tienen más arriba”.

Su consejo para el resto de estudiantes es que “se sacrifiquen un poco, porque luego merece la pena” y tiene claro que los exámenes “no dicen realmente lo que sabes, es en el día a día donde demuestras lo que sabes”.

Ella, como el resto de sus compañeros, dedicará el verano a descansar y a disfrutar de su familia y amigos.