SOCIEDAD

Nuryn Salem: “En el momento de los atentados estaba preparándome para salir en dirección al aeropuerto porque tenía un vuelo para venir a España”

El pasado martes 22 de marzo el corazón de la Unión Europea fue atacado por terroristas islamistas, tras un doble atentado en Bruselas, que fue reivindicado por Estado Islámico (ISIS) y en los que murieron 32 personas y hubo cerca de 300 heridos. En advaldepeñas hemos contactado con una valdepeñera que está de Erasmus en Bruselas y que se libró de milagro de los atentados, puesto que ese mismo día cogía un avión para volver a España, se trata de Nuryn Salem Lo Presti, quién nos ha contado cómo vivió ese fatídico día.

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Nuryn tiene 19 años y estudia Traducción e Interpretación en la Universidad de Granada. Actualmente se encuentra en Bruselas como estudiante de Erasmus.

¿Cómo viviste el pasado 23 de marzo los atentados de Bruselas y que hacías en ese momento?

En ese momento estaba preparándome para salir en dirección al aeropuerto, porque tenía un vuelo para venir a España ese mismo día. No sentí miedo, creo que tenía tantas ganas de volver a casa que lo que más me preocupaba en ese momento era el hecho de no poder viajar. De todas formas, hasta que no tuvo lugar la explosión en el metro no me percaté de la gravedad de la situación.

¿Estabas cerca del lugar donde ocurrieron?

No, el aeropuerto se encuentra a una media hora en transporte público de donde yo vivo; la estación de metro, a unos 15 minutos, cerca de mi Universidad.

Tus orígenes son musulmanes, ¿qué piensas de todo lo que está ocurriendo con el terrorismo islamista?

Lo que está pasando es una locura, pero una locura que tiene sus causas y sus consecuencias. Este movimiento terrorista tiene un origen, que tal vez nuestros gobiernos están “olvidando” y, en mi opinión, es donde hay que centrarse para erradicarlo. No creo que, por ejemplo, bombardear los países de los que proceden estos terroristas sea la solución, y más teniendo en cuenta que la mayoría de ellos han nacido y se han criado en Europa. Por este mismo motivo, tampoco lo es cerrar las fronteras a los refugiados que están llegando a nuestros países.

En mi opinión, el motivo de estos ataques es algo totalmente ajeno a la religión. Lo que hacen esas personas no se parece lo más mínimo a lo que yo conozco de los países árabes, de su gente y de su cultura. Mi familia es palestina, pero parte de ella abandonó Gaza en los años 60 debido a la situación y se instaló en Egipto.

Cada año los visito, y debo decir que es el país en el que mejor me han recibido siempre. Hay una magia en sus habitantes que es difícil de explicar. Además, son personas que tienen muy poco y aún así están dispuestas a compartir y a ayudar. Echo mucho en falta esa humanidad aquí, en Occidente. No digo que en Europa seamos algo totalmente opuesto, ni algo peor; a mí España es un país que, en general, me ha tratado muy bien y estoy contenta con mi vida aquí, pero creo que tenemos muchos valores que aprender de esos países.

¿Qué te dijo tu familia nada más enterarse de los atentados?

Mi madre, evidentemente, estaba preocupada, pero no demasiado porque no sabía que yo tenía que coger un vuelo ese mismo día. Los únicos que lo sabían eran mi padre y mi hermano, porque iba a ser una visita sorpresa.

No tuve más remedio que contárselo después, porque no paraba de intentar tranquilizarme con que “yo tenía mi vuelo el sábado y seguramente entonces ya podría volar”.

¿Te costó mucho llegar a España?

Creo que pocas veces he estado tan desesperada en mi vida. Ahora me río, pero en el momento me agobié mucho. La compañía me dio un vuelo para el miércoles, saliendo desde el aeropuerto del atentado que, evidentemente, se canceló. Volvieron a darme otro para el jueves desde el mismo aeropuerto, y volvieron a cancelármelo. Al final, la única manera que tuve de volver fue viajar en autobús a Colonia (Alemania), y desde allí coger un vuelo a Múnich y otro a Madrid. Me había planteado hasta viajar en autobús desde Bruselas hasta Madrid, hasta que dimos con esa opción.

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Ahora que ya han pasado varios días desde los atentados ¿Qué se te pasa por la cabeza?

Es algo en lo que creo que no debemos pensar. Si el atentado hubiera sido el lunes, tampoco me torturaría pensando que podría haber decidido volar ese día en lugar del martes. Son cosas que pasan, y es una desgracia para aquellos que tienen la mala suerte de haberse encontrado allí en ese mismo momento, pero no hay que martirizarse.

¿Cuándo vuelves a Bruselas y si tienes miedo?

Mi vuelo de vuelta es el 8 de abril. Sinceramente, no tengo miedo. Tampoco me considero una temeraria, ni mucho menos. Ni creo que esté loca por querer volver. Durante un tiempo, la gente allí tratará de ser más precavida, tal vez evitando ir a sitios con mucha aglomeración de gente, o tratando de utilizar más el autobús que el metro, pero el mundo no se ha parado.

El caso es que nos enfrentamos a un problema que es muy difícil de controlar. No es un grupo terrorista con un objetivo muy definido; tampoco se puede prever cuando va a tener lugar un ataque, cómo será ni dónde. Habrá que encontrar una solución y, mientras tanto, nosotros seguir con nuestras vidas. Yo, en concreto, tengo la intención de terminar mi curso en Bruselas, donde estoy aprendiendo como nunca en mi universidad, conociendo a gente increíble, viajando y viviendo experiencias que sé que no olvidaré nunca.

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