lunes. 27.05.2024
MODA Y SALUD

Septiembre

Se aproxima el final del verano, y para la inmensa mayoría, septiembre significa regreso. Vuelta al cole, al trabajo, a rutinas, actividades, prisas, gastos, reencuentros, exigencias… y decir adiós a esa época estival, de ropa ligera, ocio, disfrute y desconexión. Vaya vuelta al cole... Parece que todos sufrimos. Se oyen comentarios de nostalgia vacacional, del trabajo que regresa, y parece flotar un cierto recuerdo melancólico de lo que fueron las vacaciones… y lo que tardarán en regresar… 

SEPTIEMBRE1 (Copiar)

¿Esto se puede cambiar? Quizá, solo quizás, la diferencia la marca simplemente la actitud. Los pensamientos que elegimos cada día, condicionan en parte esa actitud. ¿Y si nos planteáramos 
elegir lo que pensamos, y buscar un pensamiento alegre? ¿Y si nos tomáramos tiempo para pensar? Como el que elige la ropa que compra, o cuando elegimos regalo para alguien querido… Parar, respirar y pensar. ¿Cómo quiero afrontar el regreso hoy? ¿CÓMO VOY A ENCARAR MI DÍA? Desde aquí lanzo un reto. Optemos por, cada día, cada mañana al levantarnos, elegir que queremos pensar. Pararnos, respirar hondo, y tomar conciencia de nuestros pensamientos. En esa rutina que a veces nos arrastra fuera de la cama, y nos encara al espejo, darnos un momento y elegir nuestra actitud. Como seres adultos que somos. Teniendo conciencia de ella; manteniéndola en la cabeza, en nuestro pensamiento: “Hoy voy a ser paciente”; “Hoy voy a respirar”; “Hoy voy a sonreír”. 

También podemos elegir otra actitud, la negativa. Pero desde la conciencia; “hoy voy a estar enfadado”. Y así podremos experimentar en nosotros mismos lo que ocurre, los cambios que 
acontecen. Cómo nos sentimos. Qué hacemos. Y si se nos olvida, no importa. Cuando nos  acordemos, retomamos. Reconectamos. 

A veces nos preocupamos de leer, buscar y pedir ayuda para solventar pequeños problemas que solo tenemos que pararnos a mirar en nosotros mismos. Si tenéis hijos, fijaros en su actitud. Nuevamente paremos y observemos. ¿Nos gusta? ¿Tiene algo que ver con la mía? ¿Me enfada? ¿Se parece sospechosamente a la actitud familiar? Nuestros pequeños aprenden lo que ven en casa. Imitan actitudes, formas de afrontamiento, reacciones y comportamientos. 

Para ayudarles, a veces, solo hace falta mirarnos y comenzar nosotros el trabajo. Ellos nos seguirán desde el ejemplo. Si nos ponemos nerviosos, ellos también se pondrán nerviosos. Si nos desbordamos, ellos también lo harán. Si expresamos lo que sentimos, ellos aprenderán a hacerlo. Si nos enfadamos y exasperamos, comprenderán que es lícito hacerlo. Cuando tenemos paciencia, tranquilidad y calma, aprenderán de la nuestra para encontrar la suya. Del mismo modo que imitan gestos, palabras y acciones, aprenden imitando actitudes. 

Así que nuevamente, llega septiembre. PARA. RESPIRA. PIENSA. ¿Qué voy a elegir hoy? 
 

Septiembre