OPINIÓN

¡Tengan cuidado!

Sesión de control al Gobierno. Rajoy asiste en persona. Suerte. Si pudiera asistía a través de una pantalla de plasma situada en su escaño. ¿Pierde el debate? No. “Sale airoso”. Se trata de una grave enfermedad que sufren los españoles por culpa de Zapatero. Si será grave la enfermedad que después de 17 meses de gobierno aún no han encontrado la medicina para curarla.

Si será grave que a pesar de la medicación el enfermo está cada vez peor. No. Se equivoca. El debate lo está perdiendo en la calle. No se da cuento de lo que puede venir. ¡Hay mensajes que ya no cuelan!

Rajoy se va escurriendo. Se va escapando, ¡Vamos!, que se lo cree él solo. De momento pretenden demostrarnos que los escraches son la mayor desgracia que le ha ocurrido a España en toda su historia. Y no tienen la visión, al menos parece que no la tienen, de darse cuenta de que los escraches pueden ser soplos de mariposa al lado de lo que puede estallar. A mí los escraches no me parecen bien. Creo que son un error. Pero…¡ojo! Que pueden surgir estallidos peores. La fractura social se está incubando. El gobierno debe tomárselo en serio. ¡Tengan cuidado!

De momento, más de la mitad de la ciudadanía ya empieza a ver los escraches como medidas adecuadas, y eso va a más. ¡Muy peligroso! No nos fijemos en los escraches. El gobierno en vez de echarse las manos a la cabeza, lo que tiene que hacer es solucionar el problema, o al menos mostrar voluntad política de hacerlo. “Los desahucios, como todo lo sobrevenido por la crisis, son el latigazo que están recibiendo aquellos que no han tenido culpa alguna”. Y no es justo que los culpables se vayan de rositas, y los no culpables paguen el pato. ¡Tengan cuidado!

El Partido Popular, tiene mucho poder, tiene los medios suficientes para que el proceso judicial por los casos de corrupción que le afectan, termine prescrito, o sobreseído, sin que el peso de Ley caiga sobre ellos. Y encima sacarán pecho para decir que ellos han sido ejemplo de honradez, y que todo ha sido una fábula. Pero no cuentan con que el juicio de la calle tiene mucho peso, un peso en oro. Sobre todo cuando el ciudadano de la calle está desahuciado, o parado, o sufriendo recortes en sus carnes. El gobierno tiene que darse cuenta de que ya un 90 % de la sociedad está percibiendo que las desigualdades van en aumento. ¡Tengan cuidado!.