OPINIÓN

Adiós a Adolfo Suárez

El pasado domingo se hacía público el fallecimiento de Adolfo Suárez, el que fuera primer Presidente de la democracia, político de consenso, que devolvió a España la paz social, la cohesión, el diálogo, y la conquista de la libertad mediante la aprobación de la Ley para la Reforma Política, la legalización de Partidos y Sindicatos, y que impulsó las primeras Elecciones Democráticas tras la dictadura, el 15 de Junio de 1977.

adolfo suarez

Desde el Partido Popular de Valdepeñas, queremos sumarnos a los numerosos homenajes a esta personalidad ilustre de nuestro país, símbolo de una época importantísima para nuestro Estado.

Adolfo Suárez González  protagonizó uno de los momentos más brillantes de la historia reciente de España, el de la transición a la democracia. Dedicó 42 años de su vida a la política, sin duda una carrera larga, que comenzó en el año 1976, cuando el Rey Juan Carlos le encarga la formación del segundo gobierno preconstitucional, y una carrera que se ha distinguido por su audacia política, su capacidad para aunar voluntades, ideales y sobre todo, por sus valores humanos que iban de la mano con su enorme talla como político.

Muchos han sido sus logros, destacables para nuestra DEMOCRACIA, dos fundamentales:  la LEY PARA LA REFORMA POLÍTICA (1976), que permitió articular la TRANSICIÓN desde la dictadura a un sistema constitucional democrático, el actual, y los PACTOS DE LA MONCLOA (1977), acuerdos fundamentales para el saneamiento y la construcción de un nuevo modelo económico, y para la actuación jurídica y política en España, en un momento de grave crisis económica en nuestro país, consecuencia de la Crisis del Petróleo de 1973, el desempleo, la inflación, la fuga de capitales, y el intervencionismo de la dictadura. Estos pactos fueron posibles gracias a la constante audacia de este político de altura, que meses antes buscó en sus adversarios políticos, un acuerdo de estabilidad, tanto con los nuevos partidos políticos legalizados como con sindicatos. Se anularon con estos Pactos la censura previa, se modificaron las restricciones existentes a la libertad de prensa, se aprobó el derecho de reunión y asociación política, y se tipificaron delitos como el de tortura, el de violación de la libertad de expresión, derogando el adulterio y amancebamiento, garantizando así libertades y derechos, antes incluso de aprobarse nuestra Constitución en 1978.

Más allá de la enorme talla política de Adolfo Suárez, confluían en él valores de consenso, diálogo, un liderazgo incuestionable, que conformaron una firme convicción de que la democracia era el único camino para nuestro país, y lo hizo siendo el hombre adecuado para el momento que en 1976 se vivía en España.

Como ha dicho nuestro Presidente Mariano Rajoy, el mejor homenaje que España puede ofrecer a este gran político es el de seguir el camino marcado por Adolfo Suárez, un camino de entendimiento, concordia y solidaridad entre todas las personas que habitamos este gran país, que se llama España.