OPINIÓN

Así de fácil

Si yo tuviera una importante responsabilidad en la dirección del PSOE, ahora mismo le estaría escribiendo una carta a los Reyes Magos pidiéndoles lo más urgente, lo imprescindible para salir del atolladero en el que se encuentra inmerso. Les pediría a los Reyes Magos inspiración, inteligencia, valentía. Les pediría que me enviasen envuelta en papel de regalo una estrategia; estrategia que el PSOE parece no tener.

Sirva esta metáfora como pretexto para empezar lo que quiero decir. Quiero decir que los veo un tanto descolocados. Me parece que no se sitúan. Y como no se sepan situar, como no se ubiquen, se los van a comer con patatas por la derecha y por la izquierda. Los van a dejar sin terreno en el que desenvolverse. Y lo sorprendente es, que es muy fácil. Es el partido que más fácil lo tiene. Sí, sí, es fácil.

Un día, no hace mucho, me decía una de esas personas que dicen no ser ni de derecha ni de izquierda, -cosa que no me creo-, me decía, que no entiende al PSOE. Se extrañaba enormemente que, teniendo una ideología tan clara como la socialdemocracia, anduvieran divagando, dando la impresión de no saber dónde ubicarse. Sí, es verdad. Y yo le añadía que, además tienen escritas las conclusiones de la Conferencia Política, muy bien diseñada por el equipo de Rubalcaba.

¿Porqué entonces perder el tiempo en otras niñerías? Me decía la misma persona: Si se centraran en cinco puntos clave, no harían falta más; nadie, en la sociedad actual puede estar en contra. Tendrían una mayoría aplastante. ¿Quién se va a oponer a que el poder político controle al poder financiero, para que no arrasen con todo? ¿Quién puede oponerse a la universalización de la Sanidad, de la Educación y al bienestar social? ¿Quién se va a oponer a un sistema fiscal justo y progresivo? ¿Quién no desea ver en la cárcel a todos los corruptos, y que devuelvan el dinero que han robado? ¿Quién no repudia la desigualdad, que ha traído el austericidio?

Con desmontar las mentiras que vienen de sus aledaños, sin otro fin que el de anular al PSOE, y presentando de forma clara y contundente los puntos más determinantes y definitorios de la socialdemocracia, estaría todo hecho. Así de fácil.