OPINIÓN

De Bismarck a Merkel

Cuando veo las políticas que Angela Merkel nos ha ido imponiendo en Europa, más rememoro la figura de Otto von Bismarck. 

Cuando ya creíamos superadas las corrientes políticas que invadieron el Viejo Continente, desde mediados del siglo XIX, aparece la figura de Angela Merkel, que en representación de un neoliberalismo ultraconservador ha hecho retroceder la historia de Europa más de siglo y medio. 

Y ha podido hacerlo porque en Europa han predominado y predominan, esas corrientes neoliberales favorecidas por la debilidad, o irrelevancia, de la socialdemocracia.

La figura de Bismarck, conocido esencialmente como el ideólogo de lo que iba a ser el Estado Alemán, trabajó hasta la extenuación, desde el ala más conservadora del parlamento prusiano, en favor de la unidad y la supremacía de Alemania. Enemigo acérrimo de la socialdemocracia, ilegalizó los movimientos obreros y neutralizó las clases medias. En el aspecto económico utilizó la teoría librecambista, hoy llamaríamos libre mercado, para orientar sus políticas, más ideológicas, hacia el predominio de Alemania en Europa; para hacer una Europa alemana.

Desde la revolución de 1848, hasta la guerra fría, Europa había sido escenario de conflictos bélicos y tensiones entre fronteras, por culpa de los nacionalismos y las alianzas, que solo buscaban el dominio de los más fuertes sobre los más débiles. Continuos cambios de fronteras que llevaron a una sucesión de guerras como la franco prusiana, o la gran guerra, o incluso hasta la Segunda Guerra Mundial.

Y, ¿cuándo se dio fin a esta larga etapa? Cuando un grupo de líderes europeos se dieron cuenta de que era necesario cambiar la ambición de los nacionalismos, por políticas de solidaridad y cohesión. Cuando nos dimos cuenta de que el desarrollo uniforme de todo el continente se traducía en crecimiento; y que la universalización del estado del bienestar era garantía contra las desigualdades.

Las políticas de Merkel, con el apoyo de los gobiernos neoliberales conservadores, han hecho volver atrás. Lo que está pasando no es consecuencia de la crisis. No. La crisis, y sobre todo, como salir de la crisis, son las consecuencias de esas políticas.