OPINIÓN

Las flores delinquen

Sí. Las flores también delinquen. ¡Hombre!, ya sabemos que no lo hacen “motu proprio”; más bien las flores actúan inducidas por quien las arroja. Alguien las incita a delinquir. Este era mi pensamiento, cuando a través de una escena televisiva he tenido “el privilegio” de presenciar el espectáculo: Sonia Castedo, ex alcaldesa de Alicante, no sé si entrando o saliendo de los juzgados, hacía el paseíllo sobre un manto de pétalos lanzados por un público enfervorizado con gritos de “eres la mejor”. Y hasta alguno se atreve a entregarle un ramo de flores. ¡Bochornoso!

sonia castedo (Copiar)

Siempre se ha dicho que en comunidades como Valencia o Madrid, por citar un ejemplo, ciertos, no pocos, líderes políticos, “haciendo cosas poco ejemplares” han continuado ganando elecciones. Desde aquí en varias ocasiones hemos denunciado este fenómeno como muy poco ejemplarizante. Antidemocrático, se podría decir. El votante es también responsable de lo que ocurre porque con su voto certifica la responsabilidad o la irresponsabilidad de algunos políticos.

Pero, ¡Hombre! Llegar a hacerle pasear por un suelo de pétalos e hinojos…. francamente, me ha parecido un tanto exagerado. Quizá sea simbólico; quizá otros lo hagan de otra manera. A partir de ahora, habría que recomendar a los organizadores de la procesión del Corpus en Toledo que cambien de plantas umbelíferas, aunque solo sea por no parecerse. Pero hablando en serio: ¿Por qué ocurre este fenómeno? Es un fenómeno sociológico, además de ser, en buena parte, el origen de la enorme crisis política que nos afecta por los cuatro costados. ¿Quién tiene la culpa?

Muy sencillo. Hay que preguntarse, o preguntarle a los afectados, los favores que han recibido para verse obligados a compensarlos con estos signos externos, con esta algarabía, con este alzamiento a los altares, incluso con el apoyo incondicional en las urnas. Porque no concibo a nadie tan irresponsable como para aplaudir ciertos comportamientos. No. Es el pago de un peaje. “Mira, mira: A mí dame pan y dime tonto”. Al beneficiado por el peaje le va la marcha. ¡Qué siga mucho tiempo! A mí plin. A mí: “fenómeno”. Le tiro pétalos y lo que sea. Pero…. También son responsables, culpables, los que hacen delinquir a las flores.