OPINIÓN

Identidades islámicas en nuestro territorio

“Viajar mucho, conocer otros países y culturas, es la mejor medicina para lograr una cultura superior en la Universidad de la vida,  que nos desarrolla un espíritu tolerante gozando del descubrimiento de tantas cosas maravillosas que aunque distantes en lo  físico, están más próximos de lo que nos parece.

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Y de ese descubrir – a veces exótico – no debiéramos dejarnos de admirar tantas riquezas culturales próximas, que en el caso de “al-Andalus” nos va a permitir descubrir uno de los mayores tesoros de la cultura islámica en nuestra España: la Alhambra, el Generalife o el barrio del Albaycin, monumentos incluidos en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco..

A veces pienso, que en la existencia de una pseudo cultura visceral enfrentada a todo lo que significa “morisco”, como si la red tejida por los inquisidores hubiera “colado” en cierto espíritu de “campeadores”.

Sin embargo la historia supera los tópicos de batallas nos ayuda a estrechar importantes lazos de fraternidad entre antiguos adversarios y que hoy aúnan esfuerzos comunes para conseguir una humanidad mas fraterna y mejor.

Las guerras no se hicieron contra pueblos, aunque prevalezcan monumentos dedicados a heroínas “contra los franceses” sin caer en la cuenta que hoy son hermanos europeos que se pueden sentir mal al visitarnos y leer tales “dedicatorias monumentales” ¿ No deberíamos cambiar esos términos por otros como “ contra las tropas de Napoleón” ?

¿ Como poder olvidar tantas aportaciones importantes en la conformación de nuestro espíritu nacional, que desde la antigüedad eclipsan un sentimiento nacionalista ante el peso de unos legados importantes, desde el “Acueducto de Segovia”,  “Sagunto”, “Córdoba”, “Granada” ?...

Este último verano, enfrascado en el estudio sobre el Temple en Torre de Juan Abad, tuve la experiencia de la afición de ciertos castellanos por borrar todo vestigio de  nuestro pasado en tierras fronterizas con el Islam. Es el caso de “Almonacid”, ignorado asentamiento de españoles-islámicos durante siglos, que la arqueología oficialista parece haber ignorado, a pesar  que hasta en los planos topográficos figura su situación como “Ribat” ubicado junto a la Ermita Templaria de Virgen de la Vega, con vestigios presentes en múltiples manifestaciones culturales y gastronómicas, e incluso hallazgos “ocultados” por tantos años de desidia, pues lo “moro” no vende tanto como “nuestro Santiago y cierra España”...

No es época de cerrarnos a “cal y canto”, descubramos a esos cientos de miles de ciudadanos originarios de Marruecos, Sáhara, Mauritania... que comparten una españolidad plural, frente a las concepciones nacionalistas e incluso racistas, desgraciadamente existentes en contrataciones de trabajo en nuestros campos, donde quedan terratenientes que cifran sus resultados en pagar menos a sus “cuadrillas” de moros o rumanos.

Los Caballeros del Temple, resucitan hoy; y su huella está presente en nuestra provincia. Antiguas persecuciones teñidas de envidia, no pudieron desterrar una impronta histórica en Torre de Juan Abad y aunque se destruyera en 1310 el templo cristiano, el propio pueblo lo reedificó en 1644.

Está aquí cerca de nosotros, con significativas huellas de un pasado de concordia como vemos en el horno árabe en la Casa del Santero o en la Fuente que todavía congrega a mucha gente en la proximidad de lo que fuera Almonecid.

Que la valoración de otras huellas históricas en el Campo de Montiel, incremente el tesoro disponible, cuando se buscan motivaciones para el logro del reconocimiento de esta comarca por la UNESCO, y que aumenten las motivaciones públicas, para que cuando la crisis lo permita se pueda profundizar también en los testimonios árabes de nuestro pasado”.