LEJOS DEL KM 200

María José Lillo: "Lo que más echo de menos de Valdepeñas es salir de tapeo y poder ir andando a todas partes"

Seguimos recibiendo historias entrañables de valdepeñeros y valdepeñeras que viven lejos de la Ciudad del Vino. Es el caso de María José Lillo González, una joven de 28 años de edad que un buen día tuvo que dejar Valdepeñas para trasladarse a vivir a una ciudad de Madrid, Fuenlabrada. Estudió Administración y Gestión de Empresas y actualmente trabaja como teleoperadora además de estar montando su propia empresa de servicios editoriales. Esta es su historia.

KM 200 MARIAJOSE

¿Qué estudiaste?

Administración y gestión de empresas, inglés y alemán.

¿Qué te llevó a dejar de vivir en Valdepeñas?

Primeramente que mi pareja vivía aquí y tenía un trabajo estable, además, quería ampliar mis estudios.

¿Por qué elegiste la ciudad en la que vives actualmente?

Por el mismo motivo, mi pareja residía aquí y también es una ciudad que me encanta.

¿Qué ciudad es?

Fuenlabrada (Madrid)

¿A qué te dedicas en tu nuevo lugar de residencia?

Actualmente trabajo como teleoperadora y estoy finalizando mis estudios de alemán. Además estoy montando, junto con dos socios, nuestra propia empresa de servicios editoriales.

¿Cuál es tu rincón preferido de tu nueva ciudad?

Tengo muchos rincones favoritos, en Fuenlabrada, tengo muy buenos recuerdos en el Parque de la Solidaridad. Pero quizá el que más me gusta no está en mi ciudad, es un pueblecito de la sierra de Madrid que se llama Patones de Arriba, toda una joya.

¿Qué es lo que más echas de menos de Valdepeñas? 

Salir de tapeo y poder ir andando a todas partes.

¿Tienes la intención de volver a residir algún día en Valdepeñas?

La verdad es que no. Me he amoldado muy bien a vivir aquí y no tengo ninguna intención de marcharme de aquí.

¿Qué piensa tu familia de tenerte tan lejos, te visita o vienes más tú a Valdepeñas?

Mi familia en principio no querían que me fuera del pueblo, pero actualmente lo llevamos bien. Por motivos laborales, suelen visitarme ellos a mi más que yo a ellos, pero procuro ir a Valdepeñas al menos una vez cada dos meses.